Un corazón que late con más intensidad de lo normal, la respiración acelerada y la vista que parece nublarse, es solo una pequeña parte de lo que describe los sentimientos de cada uno de los pequeños y pequeñas al momento de recibir un regalo cuando escucha su número de boleto en el sorteo de la Posada Parachicos, edición 24.
¿A quién no se le eriza la piel cuando su número es mencionado en un sorteo? ¿A quién no se le remueven los sentimientos al ver a uno de los personajes que más anhela ver, disfrutar del cine, en especial cuando es en familia?
Esta vez se pudo ver un brillo peculiar en cada niño y niña que acudió a una celebración, tras permanecer dos años en espera de buenas condiciones en el tema de la salud pública.
La Posada Parachicos es una celebración tradicional en la que la Casa Editorial Cuarto Poder convive de forma directa con sus entusiastas lectores y respectivas familias.
A pesar de que la pandemia por covid-19 no solo vino a desestabilizar la salud sino también a suspender una serie de celebraciones, como esta, llegó el momento de volver a estar juntos y a sonreír.
El recuerdo
Hace 24 años se celebró la primera posada que iniciaron los integrantes de la familia De la Cruz Morales, quienes vieron la luz de manera anual en el Parque de Convivencia Infantil y luego en el Centro de Convenciones, con una cantidad impensable de participantes. Fueron dos mil o tres mil niños y niñas, quienes guardan con cariño memorable aquellas celebraciones, las cuales se suspendieron en el año 2020 y 2021.
El momento especial lo hace cada uno de los asistentes a esta grandiosa convivencia, y eso no se puede negar ante un ambiente de armonía, alegría y emoción que invade a los invitados.
Madres y padres de familia salen de la Plaza Galerías atrayendo las miradas de muchos de los asistentes, pues cargan consigo regalos voluminosos, bolsas con dulces, y los niños y niñas visten con una playera alusiva al evento: “Me cuido porque así cuido a todos, Feliz Navidad”.
¿Habrá pasado por la mente de don Conrado de la Cruz Jiménez y la profesora María Morales Ruiz, así como de Conrado de la Cruz Morales y Ana María de la Cruz Morales, una fiesta como la ahora vivida cuando celebraron la primera edición de la Posada Parachicos?
Seguramente la respuesta es no, pero es que, cuando se pone amor, corazón y el sentido social como ingredientes principales para, el resultado tiene garantía de éxito, y aunque parezca injusto, la palabra exitosa bien define a esta 24 edición con espíritu navideño.
Los preparativos
Desde el mes de noviembre se comenzaron a realizar las primeras actividades para la celebración de la edición número 24 de la Posada Parachicos.
En la oficina que resguarda la Dirección Cuarto Poder comenzaron a gestarse las primeras acciones para concretar una vez más esta celebración exitosa y emotiva; y aunque todo parece sencillo mientras transcurre el evento, la realidad es que la preparación es una larga tarea que garantiza que todo saldrá bien.
Así pasaron los días hasta acercarse a lo que fue el tan esperado 17 de diciembre, pues con ánimo y alegría se pudo observar previamente a los integrantes del área administrativa cargar cajas con juguetes, algunas más con dulces, y poco a poco se iba observando entre los pasillos llenarse de algunas bicicletas de varios colores y juguetes.
Transcurrió el día 16 de diciembre y todo se mantuvo en orden, hasta que las manecillas del reloj marcaron las 8:00 de la mañana y, quienes laboran en la plaza comercial Galería Boulevard, se sorprendieron con la llegada de las y los colaboradores, quienes ingresaron para tener todo listo y prepararse ante la llegada de los primeros asistentes.
No daban las 8:30 horas y la primera familia se acercó a las afueras de la plaza, quienes no dudaron en aprovechar el retorno de esta celebración.
Emocionados y con la convicción de que resultaría un gran festejo, aguardaron hasta que las puertas se abrieron. Cuando se activaron las escaleras eléctricas para acceder al cine era señal de que todo estaba por comenzar.
Pocas veces se puede ver una plaza vacía de visitantes, pero las familias lectoras de Cuarto Poder ya están presentes, en tanto que se afinan los detalles de colocación de regalos, así como una tómbola para el sorteo de regalos, aunado a una bocina para la ambientación.
A las 8:45 horas las puertas de acceso se abrieron y uno de uno los integrantes de la celebración se colocó de manera ordenada en la fila y una de las primeras en ingresar fue la señora Ana María de la Cruz Morales, por lo que algunos de los presentes la identificaron y lanzaron aplausos, seguido de una ovación de agradecimiento por la celebración.
Día de sorpresas
Minutos después se acercó a la fila el personaje que da vida a la sección más esperada por las y los niños: Sebastián.
Pero la sorpresa no terminó ahí, pues antes de que pudieran imaginarlo, se anunció a los asistentes de que cada uno de los niños y niñas que acudieron a esta invitación tendrían que portar una playera conmemorativa como cortesía por llegar al evento.
La sonrisa en el rostro de cada menor no se pudo ocultar, incluso una de las pequeñas en brazos de su padre observó el regalo y ella misma intentó quitarse el vestido que llevaba puesto para que le colocaran la playera.
Acto especial
Cuando las manecillas del reloj marcaron las 9:00 en punto, los primeros asistentes se acercaron a la sala 4 del cine, a la cual pudieron ingresar y eligieron sin problemas un cómodo espacio.
En minutos el espacio se abarrotó y las miradas expectantes de las y los niños observaron cómo una de las organizadoras tomó el micrófono y anunció el inicio del evento, al tiempo que agradeció a quienes patrocinaron los regalos.
Cedieron el turno a la directora de Información y Comercialización, Ana María de la Cruz Morales, quien dio la bienvenida al evento y compartió un emotivo mensaje. Tras las palabras se presentó un par de duendes para ambientar la reunión a través música navideña, dando paso a la presentación de Santa Claus.
De forma similar se abrió paso a Rodolfo el reno, y más tarde a la galleta de jengibre, un personaje que poco a poco se ha ido posicionado en el colectivo social como una figura decembrina.
En medio de las primeras canciones y las dinámicas, uno de los conductores del evento anunció que se haría un espacio para el sorteo de números en la tómbola y entonces se coreó: “tómbola, tómbola, tómbola”, para dar paso a la entrega de regalos.
Así, el primero de los grupos de ganadores obtuvo un regalo, pero las dimensiones de los premios son incluso mayores que las de los cuerpos de las y los pequeñines que lo recibieron.
Una mezcla se sentimientos se reflejó en los rostros de los ganadores, quienes obtuvieron premios como carros de control remoto, cocinas de juguete, pistas de automóviles, trenes de vapor; en general, todos fueron afortunados, sin menoscabar que algunos se fueron de regreso a casa con un teléfono celular nuevo o una bicicleta.
Entre dinámica y dinámica los números de la tómbola fueron extraídos y uno por uno de los menores fueron mencionados, quienes gustosos se iban levantando de sus asientos, descendieron por las escaleras con gran habilidad, para después de recibir su premio y tomarse una fotografía del recuerdo, la cual será impresa en la edición especial de Cuarto Poder.
Entrega de juguetes
Cuando todos parecían satisfechos con sus regalos, una nueva sorpresa abrió paso, pues los menores fueron organizados en filas para entregarles sus respectivos juguetes.
En orden cada uno recibió su presente y, antes de que se sentaran de nueva cuenta en sus lugares, se les informó que daría inició la película “Un mundo extraño”, y sin poder reponerse de la sorpresa y la alegría por disfrutar de este filme, se les dio a conocer que podían acudir a la fuente de sodas por un combo especial para disfrutar mientras gozaban de la obra cinematográfica de Disney.
Además, los asistentes fueron advertidos de que al final tendrían una sorpresa más, de modo que las emociones en los menores no se detuvieron ni siquiera un instante, pues antes de salir de las salas de cine se les entregaron bolsas de dulces y una edición del suplemento Parachicos.
Así que ahora, además de la carga de emociones, los menores regresaron a casa con una carga de dulces, regalos y una anécdota que, seguramente, vivirá por siempre en sus recuerdos y que los llevará a informarse en el Cuarto Poder, su Diario Vivir.












