Paralizan carreteras en la frontera con Guatemala

Paralizan carreteras en la frontera con Guatemala

Este miércoles, taxistas y colectiveros tanto locales como suburbanos del servicio público realizaron una movilización, colocaron más de mil 600 unidades en entradas y salidas de los municipios de Cacahoatán, Tuxtla Chico, Unión Juárez, Suchiate y parte de Tapachula, paralizando la carretera federal hacia Guatemala, ya que exigen garantías y medidas de seguridad contra extorsionadores del llamado cobro de piso. 

A través de una carta abierta dirigida a la autoridad estatal, piden se brinden garantías y medidas de seguridad para el desarrollo de la actividad, que se instalen inhibidores de llamadas telefónicas de celular en los reclusorios, toda vez que se ha señalado que es allí donde se opera parte de la actividad delictiva, pero principalmente piden la detención de los extorsionadores. 

Por espacio de dos horas, de 10:00 a 12:00, las carreteras hacia la frontera entre Tapachula-Talismán y Suchiate, con los puertos fronterizos de Guatemala estuvieron paralizadas. Entre los choferes hay temor por las amenazas que existen en contra de este gremio; desde hace más de año y medio, dicen, en la costa de Chiapas semanalmente han pagado derecho de piso ante atentados y ataques a choferes y unidades, que ha dejado luto en hogares y que recientemente empezaron los acosos en Cacahoatán y que ha extendido a otras actividades, como tortilleros, restauranteros, empresarios y comerciantes.

Llamadas de extorsión

En los municipios fronterizos con Guatemala, la vida de choferes, concesionarios, permisionarios, comerciantes, empresarios y sus familias se ha convertido en verdaderas pesadillas difíciles de superar, porque sufren el acoso de extorsionadores que con mensajes de amenazas y palabras soeces alardean de haber cometido muchos homicidios y matar si no cumplen con la exigencia en el pago de piso. 

Los testimonios de las víctimas revelan que “se encuentran entre la espada y la pared”, pues deben decidir si pagar o acudir a las autoridades, sin embargo, “en ambas opciones el riesgo es grande”. 

Los delincuentes se promocionan como gente de alto historial delictivo; las autoridades ya conocen la situación, trabajan en ello y esto también es parte del diálogo de los delincuentes que señalan que, aunque traten de rastrear la llamada, “no los van a detener, llegaron para quedarse”, afirman. 

Los testimonios están llenos de miedo. Señalan que “pareciera que los escuchan en todo momento, en cada persona desconocida se presume que está un delincuente, la vida cambió”. Hoy esperan que haya una intervención de la autoridad y que la vida regrese a la normalidad, aunque saben que esto va a ser muy difícil.