En el curso de los 109 años en la historia de los municipios de Chiapas, solamente el 2.63 % de las cinco mil 748 personas que han ocupado el cargo de presidencia municipal han sido mujeres, detalló la investigadora del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (Ciesas) del Sureste, Araceli Burguette Cal y Mayor.
En la conferencia “Los Derechos Político Electorales de las Mujeres en Chiapas y sus desafíos”, por parte de la Asociación 50+1, la doctora destacó que las 136 presidentas se han dado en los 53 años recientes, en el periodo de 1972 a 2024. En tanto, cinco mil 600, lo que corresponde el 97.37 %, han sido hombres ocupando el cargo de presidencias municipales.
Simulaciones
Al respecto, Burguette Cal y Mayor enfatizó que han sido varios obstáculos y fenómenos sociales para el avance de los derechos políticos electorales de las mujeres en Chiapas; por periodos, de 1996 al 2011 se dieron simulaciones de cuotas en medidas de excepción y el famoso fenómeno de “las Juanitas”.
Del 2015 al 2018 argumentó que la paridad sufrió una simulación tolerada y una usurpación permitida, presentándose el fenómeno de “las Manuelitas”, es decir, mujeres indígenas y rurales “candidatas de papel”, además de que en los municipios indígenas hubo un “reservorio” de mujeres para que los partidos políticos cumplieran con la paridad horizontal.
Análisis 2021
Mientras que en este último periodo electoral se sufrió una “metropolización de candidaturas de los hombres y una ruralización de las candidaturas de las mujeres, en las que hubo muchas que renunciaron al cargo o que no denunciaron violencia electoral”, destacó.
Argumentó que, de acuerdo al Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana (IEPC), de las seis mil 229 candidaturas de mujeres a presidencias municipales, se registraron 445 renuncias, cifra que representó el 7 %. Asimismo, destacó que en los 123 municipios, se registraron 47 renuncias por parte de mujeres, lo que representa el 38 %.
Motivos de renuncia
Dentro de los motivos de renuncia, relacionados con los partidos políticos, algunas mujeres fueron registradas por el partido sin su consentimiento, o bien, este les ofreció otro cargo inicialmente. También se registraron a las mujeres para apartar un lugar o una forma de presión directa del partido o de quien encabezaba la planilla.
Otro fenómeno recurrente fue para cumplir las cuotas al momento de los registros; además, se contó con un promedio de 34 expedientes de violencia política de mujeres en razón de género, de acuerdo a la Fiscalía de Delitos Electorales.












