Derivado del paro magisterial y la deficiente economía actual en el estado de Chiapas, las casas de empeño reporta pérdidas, lo que se traduce en un descenso significativo en la cantidad de financiamientos.
En Tuxtla, la cantidad de usuarios que asisten a este tipo de establecimientos ha caído hasta en un 40 por ciento, ya que anteriormente se tenía una visita promedio de 20 pignorantes, sin embargo, actualmente llegan de ocho a 12 al día, empeñando un aproximado de mil 200 pesos en prendas de valor.
Así lo dio a conocer Javier Ruiz Morales, presidente de la Asociación Chiapaneca de Casas de Empeño (Achice), quien a su vez reconoció que el robo a transeúntes ha bajado considerablemente en la zona centro de la capital chiapaneca.
El presidente de la Achice determinó que, a pesar de las circunstancias, se han constituido como una opción de financiamiento para los más necesitados, para aquellos que viven al día y que no pueden acceder a créditos de la banca.
Las casas de empeño representan la primera opción para el 70 por ciento de chiapanecos que no tiene un empleo formal y que no alcanzan a cubrir la canasta básica para satisfacer sus necesidades alimentarias, de infraestructura y de entretenimiento.
Asimismo, determinó que para poder reconocer los puntos de atención pertenecientes a la asociación chiapaneca de casas de empeño, estos cuentan con una calcomanía foliada y firmada, que incluye la imagen de Pakal, los logos de las empresas pertenecientes a la Achice y los logotipos de las dependencias reguladoras, con lo cual el usuario podrá estar seguro de que se encuentra en una empresa confiable y que los artículos no provienen de ninguna situación ilícita.












