Parte delegación zapatista a Isla Mujeres

La delegación zapatista denominada Escuadrón 421, integrada por cuatro mujeres, dos varones, y una que otra excepción, descendientes de los pueblos originarios mayas, partieron hacia Isla Mujeres, Quintana Roo, desde donde zarpará rumbo a Europa en el barco La Montaña. 

La delegación salió en la mañana de ayer desde el caracol Semillero Comandanta Ramona, en el municipio de Altamirano, donde fue despedida por dirigentes y bases de apoyo del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). 

El subcomandante Galeano informó en un comunicado titulado “La Ruta de Ixchel”, que “el día 3 de mayo del año 21 del siglo 21, de Isla Mujeres, Quintana Roo, México, zarpará La Montaña para cruzar el Atlántico en una travesía que mucho tiene de desafío y nada de reproche. En el sexto mes del calendario se habrá de avistar las costas del puerto de Vigo (Ciudad olívica), Pontevedra, en la Comunidad Autónoma de Galicia, Estado Español”. 

Añadió que “si no se puede desembarcar, sea por el covid, migración, franca discriminación, chovinismo, o que se equivocaron de puerto o la hostia, vamos preparados”. 

Abundó: “Estamos dispuestos a esperar ahí, y desplegaremos frente a las costas europeas una gran manta que diga ‘¡Despertad!’. Esperaremos a ver si alguien lee el mensaje y luego otro tanto a ver si, en efecto, despierta; y otro tanto más a ver si hace algo”. 

Expresó que “si la Europa de abajo no quiere o no puede, entonces, previsores, llevamos cuatro cayucos con sus remos respectivos y emprenderemos el regreso. Claro, demoraremos un poco hasta atisbar de nuevo las orilladas de la casa de Ixchel, diosa de la luna”. 

Manifestó que si “logramos desembarcar y abrazar con la palabra a quienes allá luchan, resisten y se rebelan, entonces habrá fiesta, baile, canciones, y cumbias y las caderas estremecerán suelos y cielos distantes entre sí. Y, en ambos lados del océano, un mensaje breve inundará todo el espectro electromagnético, el ciberespacio y el eco será en los corazones”. 

Galeano precisó que “los cayucos representan cuatro etapas de nuestro ser como zapatistas que somos: Nuestra cultura como pueblo originario de raíz maya. Es el cayuco más grande y dentro del cual se pueden guardar los tres restantes. Es un homenaje a nuestros antepasados”. 

Representan también, dijo, “la etapa de la clandestinidad y el alzamiento. Es el cayuco que le sigue en tamaño al primero, y es un homenaje a quienes han caído desde el primero de enero de 1994. La etapa de la autonomía. Es el tercero en tamaño, de mayor a menor, y es un homenaje a nuestros pueblos, regiones y zonas que, en resistencia y rebeldía, han levantado y levantan la autonomía zapatista, y la etapa de la infancia zapatista. Es el cayuco más pequeño que han pintado y decorado niños y niñas zapatistas con las figuras y colores que se les dio la gana”.