Parteras no reciben equipo de protección ni insumos

Parteras no reciben equipo de protección ni insumos

Desde siempre las parteras han estado en lo que ahora llaman primera línea de atención en sus comunidades, sin ningún apoyo, reconocimiento ni valoración de su trabajo por parte de las instituciones oficiales, afirmó Ofelia Pérez Ruiz, vocera del Movimiento de Parteras Tradicionales Nich Ixim de Chiapas.

Esto durante su participación en el seminario “Salud y Mortalidad Materna en México en el marco de la Covid-19: una Aproximación desde los Derechos Humanos”, organizado por el Comité Promotor por una Maternidad Segura.

Comentó que si bien tuvieron algunas reuniones al inicio de la pandemia con el sector salud, específicamente en algunas jurisdicciones del estado para solicitar apoyos e insumos, no recibieron una respuesta concreta.

Por tal razón el movimiento gestionó con organizaciones sociales para que las parteras pudieran contar con un kit de protección y materiales para la atención de mujeres embarazadas, contribuyendo a la prevención de muertes maternas y neonatales.

Sentenció que las cifras de mortalidad serían mucho mayores si las parteras no estuvieran en las comunidades y las colonias, por ello demandan el reconocimiento de la partería tradicional como parte de los sistemas médicos tradicionales.

De igual forma, solicitan la vinculación del sistema tradicional y occidental, basado en el respeto y la no subordinación de los conocimientos; respeto de las parteras a atender y de las mujeres a decidir con quién, dónde y cómo atenderse, sin condicionamientos.

Aseguró que en algunas zonas del estado, han prohibido que las parteras atiendan, y las amenazan, al igual que a las mujeres que se atienden con ellas, les dicen que no vacunarán a sus bebés porque no tendrán el certificado de nacimiento si no lo hacen en alguna clínica.

Pese a ello, las parteras siguen cuidando a las mujeres, les dan control prenatal, atienden partos, refieren casos de urgencia, cuidados a las puérperas y sus bebés; incluso están atendiendo a personas no embarazadas con síntomas de Covid-19, ya que las buscan por sus conocimientos de medicina ancestral.

A esto se suma que algunos centros de salud y hospitales han cerrado u operan con lo mínimo, lo que también hace que una gran parte de las mujeres no éste recibiendo atención prenatal, además tampoco ha habido continuidad en los servicios de planificación familiar.

Desafortunadamente, dijo que el contexto de la salud materna y neonatal ya era deficiente antes de la pandemia del Covid-19, con esta se han profundizado y evidenciado los problemas, como la escasez de personal, equipo e infraestructura, desabasto de medicamentos y métodos anticonceptivos, racismo y ausencia de un enfoque intercultural de respeto hacia los pueblos indígenas.

También han identificado que las mujeres tienen miedo de salir de sus comunidades en búsqueda de atención, por el riesgo al contagio de coronavirus e información falsa que ha circulado, lo que originó más trabajo para las parteras.

Pero también influye el tema económico, toda vez que a esto se suma que cuando las familias acuden al hospital, el gasto de medicamentos corre por su cuenta, aparte de los traslados y alimentos.

El Movimiento de Parteras Tradicionales Nich Ixim nació en 2017, conformado por más de 800 parteras de 30 municipios indígenas y no indígenas de Chiapas, rurales, indígenas, urbanas, mestizas, jóvenes que recién empiezan en la partería y abuelas con décadas de experiencia.