Ayer comenzaron las campañas de reforestación a nivel estatal, teniendo como punto de partida la Reserva del Cañón del Sumidero, una de las más impactadas por la deforestación y las invasiones.
Esta acción resulta positiva y necesaria debido a las contingencias ambientales que se viven en la actualidad, consideró Cynthia Reyes Hartmann, directora general de Tierra Verde Naturaleza y Cultura A.C.
Dijo que se deben priorizar aquellas zonas que han tenido más afectaciones en la ciudad, como son la Meseta de Copoya y la Reserva del Cañón, las cuales fungen como retentoras de agua y de protección al resto de la cuenca del río Sabinal.
La medida de reforestación no debe hacerse en lugares alejados, ya que una buena medida sería que cada uno de los hogares plantara un árbol en sus banquetas, lo que ayudaría a mitigar las altas temperaturas actuales.
Otras áreas que requieren reforestación son: Terán, la reserva El Zapotal, el cerro Mactumatzá y la Reliquia, “por ello decimos que esto debe ser algo ciudadano, no debe tomarse como bandera por los políticos”.
Aseguró que en la ciudad se estarán sumando diferentes asociaciones y organizaciones, sin embargo “los ciudadanos tampoco deben limitarse a que se haga una campaña para participar; se puede organizar para reforestar en calle o en barrios, se trata de ayudar al medio ambiente”.
Destacó que una campaña debe tener un proceso de planeación, es decir, en el caso de Tuxtla las partes altas se deben priorizar, posteriormente las zonas bajas.
Otra de las zonas de las que poco se habla es el cerro Mactumatzá, afectado por la deforestación y el impacto humano, ya que son partes vulnerables para deslizamientos, así como deslaves.
“Debemos recuperar estos espacios como prioritarios para las campañas de reforestación, que son zonas de amortiguamiento, de regulación térmica y de refugio para diferentes especies de flora y fauna, muchas de ellas endémicas del centro del estado, por ello la importancia de estos trabajos sin fines políticos”, concluyó.
En el caso de la reforestación en el Parque Nacional “Cañón del Sumidero”, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) dio a conocer que sólo esta dependencia sembró más de 1,200 árboles de especies nativas de la selva baja caducifolia.
Según expertos, las afectaciones que tiene el Parque Nacional por alterar su conservación, llevarían al aumento de la temperatura y lluvias extraordinarias que serían incontrolables para las más de mil colonias cercanas y las 700 mil personas que viven aledañas al Cañón del Sumidero, con una extensión de más de 150 mil hectáreas.
En la zona conocida como Los Limones-La Fortuna-Las Granjas, todo ello al interior del Parque Nacional, se realizó hace unas semanas el desalojo de invasores que tenían en su poder varias hectáreas de manera ilegal.
Las autoridades recalcaron que esta zona era de prioridad, ya que las afectaciones por la invasión hicieron que se alteraran las condiciones originales del paisaje en la zona que forma parte del polígono del Parque Nacional.












