Participación social faltante

"Este domingo se realizó en el Distrito Federal la Consulta Ciudadana sobre Presupuesto Participativo, que consistió en pedir a los capitalinos la elección de un proyecto vecinal -de varios en disputa- para la asignación de tres por ciento del presupuesto del gobierno local; es decir 706 millones de pesos. Fue un ejercicio encomiable que involucra a la sociedad en la toma de decisiones. Sin embargo, requiere de promoción, organización y compromiso por parte de las autoridades para que pueda trascender.

No es un instrumento nuevo. En 1994, junto con otros cambios a la legislación del Distrito Federal, se acordó la elección de consejeros ciudadanos a través de la Ley de Participación Ciudadana. Lamentablemente, ese primer precedente ha sido opacado por la inconsistencia. Pese a que las elecciones debieron ser cada tres años, éstas han tenido lugar sólo en cuatro ocasiones en los últimos tres lustros y el abstencionismo en todos los casos ha superado el 80 por ciento.

Desde luego, es difícil en cualquier parte del mundo que la ciudadanía se interese por comicios cuyo beneficio inmediato no está claro.

Históricamente sólo las elecciones para presidentes de la República o gobernadores superan el 60 por ciento de participación. Pero más que una excusa válida, la falta de interés en torno a las consultas debería de ser un aliciente para que las autoridades intensifiquen la información sobre ellas.

Habrá que corregir para futuros ejercicios, por ejemplo, errores como haber retrasado un mes la consulta sobre presupuesto pese a que la ley marcaba como fecha límite el 27 de febrero. También debe trabajarse más de cerca con los vecinos, a quienes se les avisó apenas una semana antes de vencer el plazo, que debían presentar proyectos de presupuesto.

Sobre la previsible baja participación el Instituto Electoral del DF, a través de su presidente Gustavo Anzaldo, asegura que al organismo ""no le corresponde llevar a votar a la gente, le toca poner las mesas receptoras para que la gente vaya a emitir su opinión, desde luego la difusión es muy importante, pero tampoco podemos hacer una campaña para obligar a la gente a ir a votar"". El problema es que, a su vez, el jefe de Gobierno de la capital, Marcelo Ebrard, ha declarado: ""No lo organiza el Gobierno, sino el Instituto Electoral (del DF), así lo dispone la ley"". Lo cierto es que la falta de difusión se notó en la concurrencia.

Ojalá para próximas ocasiones las autoridades estén más entusiasmadas con la participación ciudadana. Al final, será mayor la disposición de la sociedad para colaborar con las políticas públicas si sabe que éstas no le fueron impuestas, sino consultadas. (El Universal)

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