Las comunidades aledañas a las 700 hectáreas que reforestarán en el Parque Nacional Cañón del Sumidero, para rescatar al “Árbol de Navidad” y éste tenga nuevamente la cascada de 250 metros, trabajarán en conjunto con las dependencias gubernamentales para que este proyecto de recuperación funcione cabalmente.
“La solución es el trabajo en la parte alta de nuestras montañas (Cañón del Sumidero), todo lo que suceda en las partes altas afecta a las partes bajas, en este caso a los escurrimientos”, señaló el titular de la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (Semahn).
Lo anterior fue mencionado bajo el contexto de que las comunidades vecinas ya se encuentran trabajando en la reforestación, incluso, han sido empleados temporalmente por lo que reciben apoyos económicos.
Los habitantes han creado muros de piedra de aproximadamente 300 metros para solventar el suelo, además de otras actividades forestales, porque una vez finalizado este trabajo de recuperación los habitantes de la zona serán quienes brindarán una vigilancia para su conservación.
“A las personas se les está pagando con este proyecto que se gestionó, la comunidad está muy contenta, todas estas personas llevaron talleres de capacitación que tienen que ver con la sensibilización, porque si esto no acompaña a cualquier trabajo difícilmente funcionará”, detalló el titular Carlos Morales Vázquez.
Cabe señalar que ante el avance de las actividades ganaderas y de la agricultura, en los alrededores de la cueva que brinda agua al Árbol de Navidad, el suelo y subsuelo perdieron la capacidad de retener el agua de lluvia, lo que originó la ausencia del vital líquido dentro de la caverna.
Por lo que la Semahn gestionó un proyecto de reforestación de más de 400 mil árboles, el cual aprobó el Gobierno Federal, con lo que se busca eliminar la erosión del suelo mediante la siembra de estos ejemplares nativos del estado, con ayuda de las comunidades.












