"La inmunidad que protege a los partidos políticos mexicanos frente a la gran crisis monetaria internacional es un caso de excepción que pudiera considerarse único en el mundo, puesto que el Poder Legislativo puede manejar el presupuesto de cualquier entidad del Estado mexicano.
El Instituto Federal Electoral (IFE) asignó 3 mil 730 millones de pesos a organismos políticos para el ano 2009. Esto sin considerar los fondos para las burocracias directivas de los ocho partidos políticos mexicanos, que suman más de 18 mil millones de pesos y que los partidos podrán modificar en los estados, esto es, en las entidades federativas, aplicando mayores sumas de acuerdo con el enfrentamiento con las campanas opositoras.
Tal es el caso que la prensa interpreta a propósito de las elecciones recientes del estado de Coahuila. En esa entidad el antiguo partido oficial, el PRI, barrió con la mayoría de los votos emitidos sin consideración alguna. No fueron instaladas puntualmente las casillas y algunas de ellas no funcionaron, entre otros pretextos porque no se publicó adecuadamente la ubicación de los sitios de votación.
El Comité Ejecutivo Nacional del PAN declara que en los últimos anos ha estado trabajando para reducir los gastos que no van directamente vinculados a los temas electorales del partido y a preparar el desempeno para el 2009.
El monto de los recursos son increíbles: por ejemplo, el PAN tiene asignados 6 mil 278 millones: el PRI, 6 mil 715 millones; el PRD, 3 mil 662 millones.
El secretario de Hacienda, Agustín Carstens Carstens; el gobernador del Banco de México, Guillermo Ortiz, y el secretario de Gobernación, Juan Camilo Mourino, han estado variando las estimaciones del Producto Interno Bruto y de la inflación, por lo tanto las cifras aparejadas de la desocupación de los mexicanos.
Ya en 1993 se denunciaba que la Fundación Democracia (National Endowment for Democracy), organismo creado y financiado por el gobierno de Estados Unidos, donaría 420 mil dólares a grupos cívicos mexicanos para promover la democracia y el respeto a los derechos humanos.
El contraste es notable, comparados los gastos de las campanas estadounidenses frente a las mexicanas.
El candidato demócrata, Barack Obama, que será puesto a votación dentro de dos semanas en el mes de noviembre, ha estado recabando millones y millones de dólares, y en función de ellos, de esos apoyos económicos, está acercándose al triunfo en esa dizque democracia estadounidense; las leyes no se meten en detalles de igualdad, lo que cuenta es alcanzar el poder.
Como quien dice, allá no le hacen al ""tanteómetro"". Descaradamente se exhiben por sus razones pragmáticas y esa Doctrina Monroe de conquistar el mundo desde que nacieron como república en el siglo XVIII.
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