Partidos

Existe una necesidad evidente de que los partidos políticos se comprometan con la transparencia y la rendición de cuentas, pues se trata de una exigencia de la sociedad, pero además, dicha práctica es el cimiento de la confianza pública, la cual es muy importante porque se está hablando de organismos de la democracia que tienen el monopolio de la selección y postulación de candidatos.

Sin embargo, de ayer y hasta ahora, de los partidos se dicen muchas cosas: que se erigieron en acaparadores del ejercicio de la política haciendo a un lado al ciudadano; que han hecho mal uso de los métodos de selección, los cuales una vez determinados no son respetados, como es el caso de las encuestas; que se convirtieron en una suerte de escaparate para la oferta de espacios en comercializaciones sin fin; que han impedido la participación independiente, etecétera.

Aunque no todo lo anterior fuera cierto, más información de esa parte vendría a desepejar dudas y a eliminar sospechas sobre las actuaciones.

El Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos ha señaldo que actuar en consecuencia en el sentido señalado abriría la posibilidad de recuperar la credibilidad en la política y de contar con una ciudadanía informada, participante y vigilante.

Algunos representantes de partidos políticos nacionales han ofrecido de manera pública promover la plena autonomía constitucional del Instituto y terminar con las exclusiones en materia de transparencia que todavía cubren a los institutos políticos y a los sindicatos. El organismo federal ha insistido, no obstante, en que sean los dirigentes nacionales quienes públicamente se comprometan.

El Instituto Federal de Acceso a la Información ha señalado que el interés de la ciudadanía se refleja en el hecho de que se han contabilizado 700 mil solicitudes de información al Gobierno Federal hechas al amparo de la Ley de Transparencia, lo que muestra que es necesaria una mayor apertura y que cada determinación por menos objetada que sea, debe tener una explicación. No obstante, hasta el momento los partidos y sus dirigentes no sólo no caminan en ese sentido, sino que cada vez se conducen más apartados de esa aspiración de la ciudadanía.