La pieza del mes de agosto es la partitura original del Vals Tuxtla, que compusiera David Gómez Solana, fue presentada ayer en el Museo Regional de Chiapas en medio de una plática sobre el contexto histórico y biográfico del músico, así como un análisis de su composición y una interpretación en piano y marimba de la misma.
El evento dio inicio a las 11:30 de la mañana con una plática en la que participaron la directora del Museo, Fanny López Jiménez; Martha Elena Cruz Figueroa, Israel Moreno, Roberto Hernández y Raúl Mendoza.
Cabe mencionar que la conversadora, Martha Elena Cruz Figueroa, es descendiente del compositor, mientras que Raúl Mendoza es documentalista y periodista independiente, Roberto Hernández es músico e Israel Moreno es marimbista.
Según algunas fuentes David Gómez Solana aprendió con el maestro Francisco Gutiérrez, mientras que según otras, lo hizo con Maximino Zavaleta. Resulta curioso para los historiadores que David Gómez Solana haya ido a la Ciudad de México a recibir su educación musical, cuando hasta finales del siglo XIX, esta y otras disciplinas eran cursadas en Guatemala.
David Gómez Solana estudió solfeo y piano en el Conservatorio Nacional de Música tendido así una formación clásica. A su regreso fundó el cuarteo de los Hermanos Gómez, que era uno de sus objetivos, siendo este uno de los primeros cuartetos para marimba.
Se dice que David Gómez era marimbista pero también mariombero, es decir que además de ejecutar la marimba, también las armaba; instaló un pequeño taller en el jardín trasero de su hogar que se ubicaba en la la 4ª Poniente y 1ª Norte, donde armaba estos instrumentos. A él se le atribuye, por cierto, la marimba doble o cuache.
El cuarteto fundado por David Gómez Solana fue uno de los primeros en salir del estado y realizar giras al extranjero, entre otros lugares, pisó la isla de Cuba y Estados Unidos. Otro cuarteto que hizo lo mismo pero antes, siendo el primero, fue el integrado por los hermanos Solís, que fue el primero en visitar Estados Unidos.
El Vals Tuxtla es característico porque no fue compuesto para ser ejecutado en marimba sino en piano, pero que dado que aquella época sólo había alrededor de 1600 pianos en el estado, se popularizó su interpretación en marimba.
En medio de una audiencia en donde estuvieron presentes no uno, sino varios descendientes del célebre compositor chiapaneco, Gisela Aguilar Reyes, en el piano, y Roberto Palomeque Cruz, Keiko Kotuko Koraoka, Israel Moreno Vázquez y Roberto Hernández Soto en la marimba, interpretaron esta pieza que al decir popular es la tercera más arraigada en el corazón de los chiapanecos luego de los Hijos Nacional y A Chiapas.












