Publicado el domingo 16 de marzo de 2003Luis Zárate / CPChiapas carece de una política en materia de derechos humanos; a las manifestaciones de inconformidad de la sociedad se les responde con más represión, por tal motivo se ha generado un círculo de respuestas de aplastamiento gubernamental a las inconformidades de la población, así lo establece el abogado, Miguel Ángel de los Santos, luego de los acontecimientos de violencia registrados en la entidad.
Para el defensor de las causas indígenas, los hechos recientes de sangre son una muestra. “Lo que se puede esperar es otro Zinacantán, donde exactamente no se tuvo la capacidad política para resolver los problemas y la gente se enfrentó”, precisó al comparar otros casos que continúan vigentes como el de Nicolás Ruiz, al que, señaló, se está buscando cauces políticos y de negociación para resolverlo.
En el caso de Nicolás Ruiz, rememoró el defensor, en el 98, un grupo de familias dejó de cumplir con las costumbres y el ordenamiento comunal; la asamblea de bienes comunales lo sancionó con la privación de derechos.
A partir de eso, estableció, el gobierno de Albores realizó un operativo policial para detener a más de 100 personas.
Al resumir el caso, De los Santos estableció que desde entonces este grupo de priístas reclaman la devolución de las tierras y la reubicación en otro lugar, una solución sin lograrse hasta ahora, por eso la asamblea ha venido a pedir se agilice ese trámite, sin embargo no hay respuesta del Gobierno.
El abogado De los Santos enfatizó que “entonces eso va a genera que la disputa se resuelva por otros medios en la comunidad. Ojalá no sea así”.
Luego se refirió al caso de Carranza, en el que, dijo, no existe una política a respetar en materia de derechos humanos, sino más bien hay una política que tiende a responder con represión las manifestaciones de inconformidad.
“Por lo que yo he dicho, existe una dialéctica escalatoria de violencia institucional; donde se le responde al pueblo con represión y el pueblo responde con más inconformidad a esa represión, en consecuencia, la respuesta es otra vez la inconformidad”, afirmó el defensor desde su perspectiva.
Luego hizo hincapié: “Repito, la desatención por parte del Gobierno genera ese tipo de conflictos y bueno, ya luego las acciones espectaculares del gobernador para llegar en helicóptero a un lugar donde ya se derramó la sangre, resulta muy hipócrita e inmoral”.












