“Lo único que estoy pidiendo es que se haga justicia”, afirmó la indígena tsotsil Pascuala López López, defensora de la madre tierra, del territorio y de los derechos de los pueblos originarios, luego de cinco años de sufrir el asesinato de su hijo Mateo Gómez López, torturas, la quema de su casa, intimidaciones, amenazas y secuestro por integrantes de “un grupo criminal”.
Dijo que lleva cinco años exigieron que se haga justicia, pero las autoridades nada han hecho más que proteger “a los criminales” que han invadido tierras de su ejido Cuxtitali El Pinar, ubicado en el oriente de San Cristóbal de Las Casas.
“El 2019 entraron los criminales en el ejido Cuxtitali El Pinar. Cuando empecé a luchar, mataron a mi hijo el 3 de febrero de 2021. No me dejé y fui a buscar justicia, pero el 8 de abril de 2022 me agarraron frente a mi casa, me torturaron y golpearon cinco hombres armados y encapuchados con armas de alto calibre como de las policías”, expresó.
Denuncia agresiones
“Exijo justicia porque mataron a mi hijo, me torturaron, me quemaron la casa en 2023, en 2024 me querían secuestrar y en 2025 me atacaron en mi casa con piedras. Hice la denuncia en la Fiscalía General del Estado, pero las autoridades me metieron presa a mí”.
Agregó que “me torturaron y me dijeron que si no dejaba de buscar justicia me iban a matar como a mi hijo. Tenemos comprada toda la fiscalía. Ni aquí ni en ningún lado te van a valorar porque lo tenemos comprado todo, me dijeron; me encañonaron, dispararon y torturaron. Me apuntaron en la cabeza cuando me tenían hincada, pero no tronó el arma. Entonces me llevaron a la carretera, me quitaron el teléfono y mis pertenencias. Me dejaron bañada de sangre. Si no te mueres aquí te vamos a quemar viva y tu casa. En 2023 quemaron mi casa, junto con seis bultos de artesanías y mis abarrotes”.
De acuerdo con el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas (Frayba), Pascuala “es una luchadora incansable. Desde temprana edad, durante los años ochenta, enfrentó graves violaciones a derechos humanos al haber sido expulsada de su comunidad”.











