El autodenominado “profeta” Juan Hernández López, originario del municipio de Zinacantán, pero radicado en San Cristóbal de Las Casas, promete “salvación y vida eterna a cambio de una casa, carro o helicóptero”. Señala que la casa, el carro y helicóptero servirá para llevar el mensaje espiritual a las comunidades más lejanas del estado.
El video-llamado que se ha difundido a través de la web y dirigido a empresarios y personas ricas ha generado controversia en plataformas de las redes sociales, así como una ola de críticas, ya que muchos consideran contradictorio que un beneficio espiritual sea ofrecido a cambio de bienes materiales.
Otros indican que, como “apóstol”, recibe apoyo de sus seguidores, tal ejemplo sería el diezmo para realizar su trabajo espiritual.
“El profeta Juan” recorre diariamente los andadores, calles y centros de abastos anunciando la llegada de Cristo y el llamado a la conversión para lograr la salvación. “Cristo viene, Cristo viene, Cristo viene”, grita durante sus recorridos.
Acto recurrente
No es la primera vez que solicita apoyo, meses atrás pidió un par de “zapatos Flexi”, pantalla y teléfono celular para poder llevar su mensaje, lo que en aquella ocasión generó una respuesta solidaria.
No obstante, este nuevo requerimiento ha sido recibido con opiniones divididas, abriendo un debate sobre los límites entre la fe, la caridad y el posible acto de fraude.












