Debido a las condiciones constantes de peligro en las que se encuentran las personas en contexto de movilidad, la Comisión Episcopal de la Pastoral Social (CESP) hizo un llamado a las autoridades para atender este tema.
La CEPS de la Iglesia católica urgió a las autoridades mexicanas que atiendan el tema migratorio en los distintos puntos del territorio nacional.
En este sentido, la Dimensión Episcopal de Pastoral de Movilidad Humana (DEPMH), dependiente de la CEPS, dio a conocer que se ha documentado, a través de las Casas del Migrante, la situación actual que viven personas en contexto de migración, enfatizando que padecen niveles importantes de peligro.
Por ello, consideran que es necesario que se tomen de inmediato acciones conjuntas y en coordinación entre el Instituto Nacional de Migración (INM) y las autoridades de los tres niveles de gobierno, sociedad civil y Casas del Migrante para la atención humanitaria integral en favor de los migrantes en el país.
Respecto al tema, Fabio Martínez Castilla, arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, hizo un exhorto a las personas a discernir antes de abandonar a su familia y su tierra.
El arzobispo dijo que “ante cualquier situación es recomendable discernir con calma para no ir a una aventura en donde, en vez de bien, tengamos muerte, por decirlo así, en donde, en lugar de mejoría, las cosas vayan peor”.
La DEPMH precisó que la situación de vulnerabilidad de las personas migrantes en situación de calle las involucra a ser parte de un grupo que requiere atención especial del Estado mexicano.
“Pues este tiene la obligación inmediata de adoptar medidas para asegurar la satisfacción de los mínimos esenciales de los derechos a la vida, seguridad e integridad de estas personas que abandonan sus países de origen”, cita el pronunciamiento.
Chiapas enfrenta actualmente una preocupante crisis migratoria, debido a la gran cantidad de personas que han arribado al país, siendo el sureste la entrada de estas numerosas caravanas.











