Proponemos en esta serie, el reconocimiento a la relevancia de la figura paterna en la formación de la personalidad del niño.
La construcción de los afectos del infante, así como el equilibrio de su propio universo, tendrá siempre en el amor y el soporte paternal un elemento de cimentación emocional.
Comunicación no verbal, lenguajes múltiples, convivencia, y amor, son parte de la naturaleza de la relación entre padres e hijos.
En tiempos en que la familia nuclear ha dado paso a nuevas y polémicas formas de composición de la familia, el psicoanálisis y la psicología aportan nuevos elementos para valorar las dimensiones de la figura paterna, que trascienden la propia convivencia familiar y que tienen su origen en la formación de las nociones más profundas pertenecientes al terreno de los arquetipos.
Nuevas formas de paternidad surgen; la inteligencia emocional exige el replanteamiento crítico de los roles de poder y autoridad. El psicoanálisis no freudiano, especialmente las visiones que retoman a Carl Gustav Jung, sin duda tienen mucho que aportar.












