Paz firme

"Los vecinos del sur, tan vinculados a la frontera con Chiapas y a sus problemas, enfrentan graves desafíos que reclaman soluciones o por lo menos, vías para encaminarse a ese objetivo. Con una de las tasas más altas de homicidios por la acción del hampa, tras haber dejado atrás la insurgencia de los años ochenta, hoy hacen frente a más violencia, al quiebre institucional, al narcotráfico, al crimen organizado y a la marginación social, a la inequitativa distribución de la riqueza, en definitiva, la deuda social con la mayoría de la población, esto, según el punto de vista del ex presidente de Guatemala, Vinicio Cerezo.

Para salir de la violencia política que asolaba a la región en los años ochenta, se firmó un acuerdo que buscaba promover la reconciliación nacional, el final de las hostilidades, la democratización, elecciones libres, el término de toda asistencia para las fuerzas militares irregulares, negociaciones sobre el control de armas y asistencia a refugiados. Ese acuerdo también sentó las bases para los procedimientos de verificaciones internacionales y proveyó de una agenda para su implementación; se le denominó Esquipulas II y fue adoptado en 1987.

Al pasar de los años se logró la democracia formal pero después de los acuerdos (...) la riqueza se concentró en muy pocas manos y la mayoría de la gente de los sectores populares y de la clase media iniciaron el camino hacia la pobreza extrema en esos países, lo cual se tiene que corregir, evaluó ayer el ex presidente al señalar la urgencia actualmente de un nuevo contrato social, un Esquipulas III, un nuevo pacto que permita enfrentar en formal integral los problemas de seguridad, pero principalmente los conflictos estructurales.

Hay quienes dicen que casi todo lo que sucede en Centroamérica pasa por la frontera sur de Chiapas, y es en este sentido que llama la atención lo que ha manifestado el ex presidente del vecino país, sobre todo porque lo ha expresado en la sede de la Organización de Estados Americanos.

El secretario general del organismo continental, José Miguel Insulza, sobre lo anterior reconoce que si bien los conflictos armados han cesado en la región, la gobernabilidad en Centroamérica sin embargo aún presenta problemas institucionales, y amenazas de distinta intensidad. El reto de cumplir la promesa de paz continúa aún presente en la conciencia de todos los centroamericanos.

Así vemos que tras 25 años, la ""Paz Firme y Duradera"" a través de los ""Acuerdos de Esquipulas"", es todavía una búsqueda.

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