Una vez que se instaló la Comisión de Café en el Congreso del Estado, se informó que el objetivo principal es que Chiapas mantenga su producción de un millón 800 mil sacos en cada temporada, lo que implica un beneficio económico para cuatro mil 600 localidades.
En ese sentido, Miguel Ángel Córdova Ochoa, presidente de la Comisión de Café en la 67 legislatura, precisó que buscarían ante el gobierno federal que se entregue a nuestro Estado 800 millones de pesos como parte del presupuesto, para atender a todos los productores.
Recordó que en nuestro estado el 78 por ciento de todo el territorio que se dedica a la producción de este aromático grano la concentran productores que tienen entre una y 10 hectáreas.
“No se puede pensar en el desarrollo de la cafeticultura sin dejar de atender las necesidades que presenta los productores que menos tienen, de no considerarlo; cualquier política pública que se impulse será un fracaso”, aseguró el legislador.
En lo que respecta a la historia del café en Chiapas, por vez primera el grano se llevó al municipio de Tuxtla Chico, venía de Guatemala y ocurrió en 1847; no obstante, en la actualidad este producto tiene presencia en 88 municipios y su actividad beneficia a 175 mil 750 productores, que siembran en 243 mil 660 hectáreas.
Otros datos precisan que, de las tierras donde se cosecha café, menos de 2 hectáreas equivalente al 43% de la superficie; entre 2 y 10 hectáreas, tienen el 35% y apenas 10 hectáreas concentran el 22 por ciento.
Según el diputado, dentro de las actividades legislativas se contempla que el nuevo Instituto del Café Mexicano tenga su sede en el Estado de Chiapas, toda vez que somos los principales productores de café pergamino con una aportación del 41% del volumen nacional.
Además, dijo que es necesario que el gobierno aporte 200 millones de pesos adicionales a lo que pudiera ofrecer la Federación; fomentar a través de campañas publicitarias en redes sociales y otros medios, el consumo per cápita de café en nuestra población más joven, es otro de los rubros que se atenderán.
Se le suman el impulso a un programa de Asistencia Técnica y Capacitación, la mejora en las exportaciones de café oro verde y también establecer un plan estatal de fomento y ordenamiento de la cafeticultura, generando un nuevo censo que dé lugar a un padrón cafetalero confiable.
Perspectiva
Pese a los números que son alentadores, el integrante de la 67 legislatura, reconoció que a nivel local seguimos padeciendo los efectos de esta enfermedad, aunados a la falta de tecnología, plantaciones viejas, baja fertilidad en los suelos, falta de variedades resistentes, falta de capacitación y asesoría técnica.
Toda esta situación ha generado un impacto considerable en la cosecha, toda vez que las producciones de café se mantienen a ocho quintales por hectárea. Uno de los retos más importantes, es que el precio de venta resulte de beneficio para todo el sector.
Córdova Ochoa puntualizó: “es necesario la integración de un fondo emergente compensatorio, y vigilar nuestra frontera para frenar el contrabando de café que afecta los precios internos”.












