Un grupo de trabajadores, integrantes del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez (SUTSM), revelaron que esperan oportunidad para pedir cuentas al dirigente Manuel Ramírez Álvarez.
Señalan que luego de nueve años de que ha estado al frente, pretenden que el dirigente emita la convocatoria para el cambio del Comité Sindical, al mismo tiempo que pedirán cuentas de los cuatro millones de cuotas sindicales que fueron descontadas en los años 2020 y 2021.
Además que se dé a conocer de manera transparente a nombre de quién están las escrituras del edificio del sindicato y que exponga la última toma de nota de ampliación de mandato expedida por el Juzgado Tercero, especializado en materia laboral.
“La asamblea ordena y manda, debe respetar este mandato, ordenado y establecido por los estatutos en el artículo 14”, comentaron.
“Compañeras y compañeros, los invito a que analicen y reflexionen para que tomemos una decisión para el sindicato, que sea de forma colectiva, porque de ser individual o de intereses personales, es dividirse y ser egoísta”.
Por lo que hicieron un llamado para unirse colectivamente con el propósito de exigir se aclaren las dudas que todos tienen, no obstante que, “por temor a represalias, algunos se quedan callados, porque es cierto que esto ha ocurrido”.
Expusieron que se han tomado represalias contra integrantes del sindicato que tuvieron la valentía de solicitar a Manuel Ramírez emitir la convocatoria para el cambio de Comité Sindical, lo que como no le pareció bien.
“Su única intensión es exprimir al trabajador con las cuotas, las cuales tienen un estimado de más de 200 mil pesos mensuales, cuestión que se permite al quedarse callados”.
Estimaron que el grupo que encabeza el dirigente es una minoría que lo protege, a los que califican como paleros e incondicionales, quienes son mantenidos a base de plazas y recategorizaciones.












