Locatarios de los 11 mercados municipales, así como del privado Los Ancianos en esta ciudad capital, indicaron que ante el cierre de la presente administración municipal, el saldo que observan no es favorable, ya que les gustaría una mayor transparencia sobre la aplicación de sus impuestos y sobre los beneficios que presumiblemente reciben de esta comuna tuxtleca.
Como parte de un sondeo, refieren que desearían que el pago de sus impuestos en verdad se refleje en más obras materiales, ya que al cierre de esta comuna 2012-2015, muchos de estos mercados municipales carecen de un adecuado mantenimiento material.
A sabiendas de que en estos centros de abasto popular existen administradores que son personal del Ayuntamiento tuxtleco, así como directivas de locatarios, dijeron que "lo cierto es que pocos deben saber a cuánto ascienden los ingresos diarios, semanales, mensuales o anuales, y lo que finalmente termina siendo retribuido para el desarrollo de sus actividades comerciales”, mencionan.
Mercados olvidados
Añadieron que es obvio que existe trato de privilegios entre mercados grandes y pequeños de parte de las autoridades del Ayuntamiento tuxtleco, "toda vez que el de Plan de Ayala y San Antonio, respectivamente, juntos no alcanzan los 100 locatarios, pero igualmente están sujetos al pago de impuestos y derechos de piso o cuotas mensuales".
En esta comparación, donde la riqueza generada no se compara con los beneficios recibidos, podría estar el mercado Julio César García Cáceres que se ubica en la colonia Las Granjas, que al igual que los anteriores, no son objeto de ampliación o de mantenimiento constante.
Finalmente, presumen que para ellos, uno de los principales retos en esta etapa de supervivencia, es seguir resistiendo el crecimiento del ambulantaje, así como la inevitable competencia de los grandes almacenes existentes en esta ciudad capital de Chiapas.











