México * Agencias. Ante la situación que atraviesa la industria de la refinación en el país, Pemex Refinación busca garantizar la sustentabilidad de la empresa y el suministro de combustibles líquidos. Para alcanzar este objetivo fundamental, el organismo enfrenta retos importantes de corto, mediano y largo plazos en cuanto a la construcción de infraestructura.
Estos retos se resumen en 5 líneas de acción: uno, reconfigurar refinerías como Minatitlán, e iniciar proyectos en Salamanca, Tula y Salina Cruz; dos, la construcción de una nueva capacidad de refinación; tres, buscar una mejor calidad de combustibles y reducir las emisiones de óxidos de azufre; cuatro, incrementar la capacidad de importación y fortalecer la infraestructura de almacenamiento y distribución, y cinco, buscar inversiones enfocadas a reducir costos y mejorar confiabilidad, desempeno, seguridad y protección ambiental.
La ejecución de estas líneas representa un reto aún mayor cuando es necesario que se cumplan al mismo tiempo.
La estrategia debe enfocarse en 3 áreas, la financiera y presupuestal que consiste en corregir desequilibrios estructurales y financiar una mayor inversión más sana posible. Esto implica un ajuste presupuestal de modo que pueda desarrollar con éxito sus proyectos estratégicos y facilite la operación cotidiana en el mantenimiento y en la confiabilidad operativa.
El área normativa dice que los directivos del organismo se encuentran con demasiadas restricciones en la asignación de contratos, que significa no tener la suficiente flexibilidad parra desarrollar los proyectos prioritarios.
El objetivo es disminuir las restricciones con que se desempena el organismo, vinculadas con deficiencias institucionales y de regulación para programas de mantenimiento y expansión de capacidad.
La tercera área es la de capacidades internas del organismo, senala que para que la industria petrolera nacional continúe siendo competitiva, sus recursos humanos necesitan estar altamente capacitados y saber utilizar tecnología de punta para todas sus operaciones productivas.
La capacidad para hacer frente a desafíos tecnológicos en la empresa ha sido reducida, el reto es tener que llevar a cabo proyectos que superen por mucho los ya realizados, que implicará la existencia de organismos de planeación, control/monitoreo y rendición de cuentas, en búsqueda de una mayor transparencia en el uso y destino de todos sus recursos.
El reto no es sólo en el aspecto financiero, sino operativo, tecnológico y de capacidad de ejecución.
Sin estos cambios, no se dará la transformación de Pemex Refinación en una empresa eficiente, rentable y competitiva, con capacidad de abastecer los petrolíferos con calidad, suficiencia, oportunidad y precio, necesarias para contribuir con el crecimiento de la economía y al mejoramiento de las condiciones de vida de la población.











