Penurias del plan climático

"El cambio climático provocado por el calentamiento global marcha con mayor velocidad que las medidas institucionales para hacerle frente.

México se adelantó con la presentación de una Estrategia Nacional de Cambio Climático (ENCC), que ya se pone como ejemplo a otros países de nuestro peso, pero no se le asigna presupuesto para alcanzar los objetivos generales que se propone para el periodo 2007-2012 así como para algunos otros que necesariamente serán transexenales.

El refranero de los actuales políticos mexicanos, como el Secretario del Medio Ambiente, Rafael Elvira Quesada, asegura que ""del mismo cuero salen más correas"", pero como dicen los clásicos: ""obras son amores y no buenas razones"".

La deficiencia presupuestal es seria aunque no la política: el presidente Felipe Calderón ""sembró"" el viernes la Comisión Intersecretarial de Cambio Climático, formada por siete dependencias del Ejecutivo, pero aunque Agustín Carstens estaba sentado en la fila parece que quien capta y reparte el dinero, la Secretaría de Hacienda, era invitado de piedra, pues está por determinarse cómo costear un proyecto de la mayor importancia para el país.

No hay que ser alarmistas, pero sí realistas. Ni el mundo se acabó con el crecimiento poblacional, como lo anunciaba Malthus, ni llegamos a los límites de crecimientos que nos advertía el Club de Roma, pero otra vez las campanas de alerta suenan para un equipo que ha demostrado que no se deja vencer por la idea de un destino manifiesto.

Sin embargo, igual que en su campana, si el presidente Felipe Calderón quiere entrarle en serio al tema del cambio climático, tiene que invertir en ello.

En entrevista con El Universal, el secretario Elvira Quesada explicó que ""cada secretaría asigna ciertos recursos de su presupuesto a este tema"". Esta informal manera de financiar la ENCC, no está a la altura del rango del ""mayor desafío del siglo"".

Si ya estamos retrasados en esta lucha contra ese ""mal público"", como lo llama la mexicana Alicia Bárcena, secretaria general adjunta de la ONU, esa desventaja se prolongará si no se usan fondos de emergencia, previstos presupuestalmente.

Calderón fue explícito en senalar lo que hay que hacer: ahorrar energía, fundamentalmente, mejorar los combustibles, y generar energía limpia. Eso es sólo el principio. El buen efecto mediático alcanzado con el anuncio de la estrategia debe ser complementado con el arranque de los trabajos para alcanzar los objetivos declarados. Parte de la labor debe hacerse en las empresas del propio gobierno: Pemex, Comisión Federal de Electricidad y Luz y Fuerza del Centro, pero también la IP debe demostrar responsabilidad social y los ciudadanos contaminar menos y recuperar hábitos de austeridad y moderación.

Las principales fuentes del calentamiento global no son los países en desarrollo como México, sino las economías desarrolladas, pero para concluir con el refranero, no se vale refugiarse en el ""mal de muchos consuelo de tontos"". México ocupa el sitio 13 de la lista, pero si no se hace algo ya para restablecer el equilibrio ambiental, todo lo otro en lo que se invierte el presupuesto nacional será irrelevante. (El Universal).

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