Pequeños causantes de grandes enfermedades

De acuerdo con el volumen de casos de enfermedades transmitidas por vector que se suscitan en el estado, lo importante es contra atacar la velocidad de propagación, sobre todo con enfermedades nuevas, como lo fueron la chikungunya y el zika. Guillermo Ramos / CP
De acuerdo con el volumen de casos de enfermedades transmitidas por vector que se suscitan en el estado, lo importante es contra atacar la velocidad de propagación, sobre todo con enfermedades nuevas, como lo fueron la chikungunya y el zika. Guillermo Ramos / CP

Las Enfermedades Transmitidas por Vectores (ETV) representan un importante problema de salud en Chiapas. Se estima que cerca del 80% del territorio presenta condiciones que favorecen a estas transmisiones, por lo que la cantidad de individuos considerados enfermos o víctimas de moscos durante los últimos años, ha permitido que las campañas para su control sean constantes y parcialmente exitosas.

El presente trabajo aborda la importancia que representa para la sociedad el conocimiento de los animales que actúan como vectores de diversas enfermedades en nuestra entidad, como el paludismo, el dengue, la leishmaniasis, la oncocercosis y el chagas, cuya presencia es relevante en nuestro estado.

Hermilo Domínguez Zárate, director de Salud Pública de la Secretaría de Salud en Chiapas, explicó que en la entidad existe una gama muy grande de enfermedades que se transmiten a través de insectos, e indicó que el estado es rico epidemiológicamente en transmisión de enfermedades a través de estos vectores.

“La más conocida que tenemos, porque ha sido la que desde hace muchos años se ha posicionado como la número uno y como una de las prioridades en salud, sabemos es el dengue, pero ese mismo mosco del dengue trasmite otras enfermedades como el zika chikungunya o fiebre amarilla; son cuatro enfermedades las que transmite el mismo vector, el mismo insecto”, acotó el especialista.

En la entidad, también existen otros moscos muy parecidos al anterior, como l el Culex, proveniente del África Subsahariana; estos moscos son conocidos comúnmente como zancudos, que actúan como vector de enfermedades como el Virus del Nilo Occidental, filariasis, encefalitis virales y malaria aviar, mismas que provocan síntomas como estupor, alteraciones de la conciencia y el lenguaje, fatiga y fiebre.

También muy parecido es el anofolex, otro vector que transmite el paludismo y la malaria, ubicándose principalmente en la zona Selva y Sierra del estado, donde históricamente se han tenido registros de dicha enfermedad.

La oncocercosis es otra enfermedad parasitaria crónica causada por un gusano llamado Onchocerca volvulus y transmitida por varias especies de moscas negras, esta transmisión puede llegar a producir ceguera o frecuentes nódulos subcutáneos, originando una piel con signos de inflamación de un color rojizo, hinchado y sensible al tacto. “Ya no hay transmisión últimamente pero se sigue en vigilancia epidemiológica y se está en proceso de certificación, pero es una enfermedad más transmitida por insectos”, precisó el titular de Salud Pública.

El especialista también comentó que la enfermedad de chagas tiene afectaciones importantes en el estado, la cual es transmitida por un insecto de tamaño apreciable, mejor conocido como la chinche hocicona. Otro vector a destacar es la lutzomyia, un insecto nocturno y más pequeño que las moscas, el cual transmite la leishmaniasis cutánea o visceral, llegando a provocar llagas en la piel o en el cuerpo entero.

Por otra parte y de acuerdo a los insectos que son más conocidos para la sociedad, como las garrapatas y los piojos, Domínguez Zárate dijo “la garrapata nos llega a transmitir rickettsiosis; la garrapata de perro, los piojos mismos, los piojos comunes, el piojo de la cabeza, pueden causar tifus exantemático de que es una manifestación grave de la infestación es severa. Existe una enorme cantidad de insectos, de importancia en salud pública que tenemos en el estado podríamos segui enumerando, pero esas son las más frecuentes”.

Comentó que afortunadamente el tifus transmitido por piojo y las infecciones consecuentes por garrapatas han sido controladas casi en su totalidad durante los últimos años, no así el paludismo, dengue, chikungunya, zika, leishmaniasis, chagas y oncocercosis, enfermedades que en fechas recientes se ha tenido registro de transmisiones.

En cuanto a las localidades que presentan mayores riesgos de enfermedades transmitidas por vector, el experto indicó que para cada una de ellas existe una distribución geográfica específica, por lo que el mosco Aedes aegypti suele encontrarse en municipios que están por debajo de mil a mil 200 metros sobre el nivel del mar como la región Costa, la Depresión Central y la zona Norte de la entidad.

“Todas las comunidades, los grandes asentamientos de población que estén bajo este nivel de altitud tienen ese endémico, y por lo tanto ante la presencia de casos, la transmisión será de manera frecuente, así tenemos que las regiones de toda la Costa como Tapachula, de la misma forma, Tuxtla, la Depresión Central y la zona Norte, Palenque y Pichucalco, que por su clima hacen que sea una región endémica para Aedes aegypti, que es el principal transmisor de dengue, chikungunya y zika”, informó Domínguez Zárate.

Dichas regiones son también susceptibles a desencadenar nuevas enfermedades, y aunque constantemente se realizan campañas para disminuir las densidades de transmisión, la realidad es que tales moscos jamás podrán ser eliminados del ambiente.

En cuanto a los riesgos de transmisión, el especialista agregó que la reproducción del Aedes aegypti se da en depósitos de agua clara que tienen paredes y no en charcos que se encuentran en la calle o cercanos a ríos, como suele pensarse.

Este es un mosco que pone sus huevecillos en recipientes con paredes bien definidas como los floreros, las botellas, las latas, los depósitos, cubetas, tanques, piletas y cisternas”, sostuvo.

Por otra parte, el Culex es un mosco que si se encuentra en los arroyos, como el río Sabinal que atraviesa Tuxtla Gutiérrez, que junto a los de Aedes aegypti, comparten un ambiente húmedo tropical y cálido, a diferencia del Anofolex, el cual transmite el paludismo y se ubica en regiones selváticas con poca densidad poblacional.

El experto manifestó, “este vive y se reproduce en las raíces de los árboles, raíces filamentosas que hay en los arroyos más o menos bien oxigenados, no tanto en las casas donde no se reproduce, por eso es que el paludismo es más una enfermedad rural, de lugares más bien selváticos, a diferencia del dengue que es una enfermedad urbana que se transmite al interior de las viviendas”.

En tanto, la leishmaniasis cutánea y visceral, se concentra en comunidades aledañas al municipio de Las Margaritas, Tecpactán, Ixtacomitán, Socoltenango, Venustiano Carranza, Chiapa de Corzo y Tuxtla Gutiérrez.

En el caso de la enfermedad de chagas, el vector vive en el interior de las viviendas, sobre todo en casas con piso de tierra y paredes que no son de muro de concreto, es decir, hogares rurales acentuados en lugares con climas tropicales.

Destacó que de todas las enfermedades transmitidas por vector en Chiapas, el chagas es la única que tiene registro de defunciones, “esa suele ser más grave cuando se complica y frecuentemente son cardiopatías que se descubren por hallazgo clínico en el laboratorio, no se sabe que tuvo la infección de enfermedad de chagas y llegan con el cardiólogo pues presentan una cardiopatía chagasica y estos son pacientes crónicos que evolucionan y algunos de ellos con el tiempo pueden fallecer”, indicó Domínguez Zárate.

De acuerdo con el volumen de casos de enfermedades transmitidas por vector que se suscitan en el estado, lo importante es contra atacar la velocidad de propagación, sobre todo con enfermedades nuevas, como lo fueron la chikungunya y el zika, donde la población hasta el momento es vulnerable, debido a la falta de anticuerpos que se necesitan para defenderse, recalcó el doctor.

En el contexto, controlar la tendencia de enfermedades emergentes/resurgentes transmitidas por vectores es un desafío mayor. Las vacunas disponibles sólo existen para pocas enfermedades y su utilización es mínima, por lo que en las nuevas políticas para apoyar la prevención de este tipo de padecimientos, deben revertirse los cambios de la creciente presión demográfica sobre centros urbanos y cambios en las prácticas agrícolas, sólo así se podrá tener éxito, concluyó el experto.