Candelario Molina Guillén es un productor originario de Teopisca que en los últimos años ha implementado prácticas promovidas por el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (Cimmyt), logrando mejorar el rendimiento de sus tierras, la condición de los suelos y su seguridad alimentaria.
Ha realizado la descompactación de la tierra, la agricultura de conservación, la no quema, los cultivos de relevo, cultivos intercalados y cultivos de rotación (canavalia, dolichos, girasol, jamaica, frijol), entre otros. Evalúa nuevas prácticas y cultivos, e implementa lo que mejor le funciona.
Con la asistencia técnica del Cimmyt, indicó que desde hace seis años practica la agricultura de conservación y el primer principio que implementó fue la rotación vertical y descompactación del suelo; posteriormente empezó a dejar el rastrojo, haciendo a un lado la maquinaria.
Al dejar el rastrojo comenzó a ver que el suelo ya no se erosionaba por el escurrimiento del agua, sino que toda la materia orgánica era detenida, además de que el agua se filtra de forma más fácil. A eso le siguió la rotación de cultivos para fortalecer el rendimiento de la tierra.
Mencionó, por ejemplo, el cultivo del chícharo gandul que beneficia de forma importante a los suelos, ya que genera una importante cantidad de rastrojo y su productividad es alta; de esa forma hay alimento para el suelo, para los animales y para el consumo humano.
Otros productores de su comunidad han dejado de realizar las quemas agrícolas, aunque tampoco dejan rastrojo porque lo utilizan en su mayoría para alimento de ganado, además hacen la labranza; estas son prácticas de la agricultura convencional.
El sobrepastoreo incrementa los costos de producción porque la maquinaria es costosa, aunque necesaria para labrar la tierra. En su caso, esas prácticas ya no las realiza desde hace tres años.
Otro de los beneficios de cambiar las prácticas agrícolas ha sido la reducción drástica en el uso de fertilizantes, puesto que el año pasado incrementaron sus precios en más del 100 %, lo que también baja los costos de producción.
Todo ello ha sido con la asesoría de los técnicos del Cimmyt.












