Algunos programas federales desde que iniciaron han apoyado con plantas, fertilizantes y recursos a los pequeños productores de café, pero existían organizaciones y estancias que acaparaban esos programas y no llegaban a quienes debían, hasta que inició la entrega sin intermediarios, manifestó Edgar Ángel Ventura, productor de café de Montecristo de Guerrero.
Reducción
Sin embargo, indicó que esos apoyos económicos lo redujeron a cinco mil pesos en el programa Sembrando Vida, pero considerando que en Chiapas dependen del café más de 400 mil familias demasiado dispersas en todo el territorio, el impacto no es el que se espera.
Consideró que las organizaciones han subsistido con sus recursos, incluso se han creado nuevas que agrupan pequeños productores, a quienes se debería apoyar más. Es una realidad que el campo del café está afectado por la falta de mano de obra, insumos caros y falta de industrialización para que los productores vendan su propio café.
Iniciativa de ley
La iniciativa de ley para el café que trabajó el legislador federal, Ismael Brito, no ha avanzado en el Congreso de la Unión por la presión de las grandes empresas de este grano, porque al aprobarse la legislación se establecería un precio de seguridad sin depender de la Bolsa de Valores, habría también más apoyos y subsidios a pequeños productores.
Habría también un seguro para los productores, porque la ley abarcaría más de 17 instituciones, lo que tendría un gran impacto en la cafeticultura de Chiapas y cada estado productor, lo que evidentemente no le conviene a las grandes empresas que acaparan el grano y monopolizan los precios.
Sin regulación
Hasta ahora las beneficiadas son la actividad cañera y la leche, a pesar de ser el principal grano que se produce en México, el café no tiene una legislación que regule su producción, procesamiento, venta y demás; hay una norma oficial, pero muy sencilla y no obligatoria o que al menos no se aplica.












