Percance ambiental invita a la reflexión: Arizmendi

Percance ambiental invita a la reflexión: Arizmendi

La falta de agua en las cascadas de Agua Azul “tiene que servirnos de punto de análisis a las autoridades y a las propias poblaciones para que vean qué tanto depende de la mano del ser humano y qué tanto de los fenómenos de la naturaleza”, afirmó el administrador apostólico de la diócesis de San Cristóbal de Las Casas, Felipe Arizmendi Esquivel.

En entrevista dijo estar “muy preocupado” porque las Cascadas de Agua Azul, ubicadas en terrenos del municipio de Tumbalá, “como tantos otros lugares son una fuente de vida no sólo por lo que significa el agua para la gente sino para el turismo, que es fuente de vida para Chiapas”.

Al pedirle su opinión acerca de la falta de agua que en días pasados provocó que La Golondrina, la cascada principal de ese centro ecoturístico, se haya secado, Arizmendi Esquivel dijo que “en primer lugar, que se acabe de dilucidar si fue a consecuencia del sismo, si fue solamente algún fenómeno más natural o la irresponsabilidad de tanta tala que se ha hecho alrededor”.

“Creo que se ha juntado todo. Los movimientos del sismo, pero sobre todo he visto en muchas partes mucha deforestación y eso tarde que temprano tiene que dar sus malos frutos”, agregó.

Insistió en que está preocupado por la situación que se vive en Chiapas, “ya que muchos turistas que quieren conocer las riquezas de nuestro estado se ven afectados por diversos acontecimientos que suceden”.

Señaló que sea o no por el sismo que las Cascadas de Agua Azul fueron afectadas, “invito a las comunidades a que cuiden mucho sus bosques y no permitan tanta tala inmoderada. Cultiven más porque ahí está la vida de Chiapas”.

En otro tema, también expresó su preocupación por el conflicto de límites entre los municipios de Chenalhó y Chalchihuitán. “Hemos estado en comunicación con el párroco Sebastián López, de Chalchihuitán y Manuel Pérez, de Chenalhó y ellos están tratando de ver primero que no se haga más fuerte la violencia.