Percepciones

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía informó que en julio de este año, la percepción sobre la seguridad pública de los hogares y del país tuvo una mejoría en comparación con lo observado hace 12 meses. En el séptimo mes de este año el Índice de Percepción sobre la Seguridad Pública (IPSP) se ubicó en 100.6 puntos, superior en 5.2 por ciento al reportado en julio de 2010, cuando fue de 95.7 puntos, debido a que todos los componentes parciales que lo integran se incrementaron.

El indicador sobre la percepción de la seguridad personal actual, comparada con la que se tenía hace 12 meses, se ubicó en 99.1 puntos, 4.6 por ciento mayor al observado en julio de 2010, cuando fue de 94.7 puntos. En dicho periodo el indicador parcial que compara la situación de la seguridad personal esperada dentro de 12 meses, respecto a la actual, fue de 103.7 puntos, mayor a los 100 puntos de julio de 2010, lo que implicó un avance de 3.8 por ciento anual.

A su vez, de acuerdo con el organismo, el componente del IPSP relativo a la percepción de la seguridad pública en el país hoy en día, comparada con la que se tenía hace un año, se ubicó en 96.2 puntos, un alza de 2.0 por ciento comparado con los 94.3 puntos de julio de 2010.

El Instituto explica que el indicador que mide el grado de confianza de las personas al caminar solas por el rumbo donde viven entre las cuatro y las siete de la noche fue de 103.4 puntos en julio pasado, que significa un incremento de 11.7 por ciento respecto a los 92.5 puntos observados en igual mes de un año antes.

Hasta aquí con las cifras del Instituto, las que si bien son positivas en la medida que permiten conocer a detalle el estado de ánimo de la ciudadanía respecto de un asunto de suma importancia y por sus valores en cuanto a estadística, atienden únicamente percepciones derivadas de promedios, porque en la realidad pareciera que es otra la impresión generalizada de la ciudadanía.

En otras zonas del país son tantos los eventos protagonizados por el hampa, y en esta región son tantas las autoridades sobre todo en los municipios que prefieren la omisión ante incipientes pero crecientes expresiones de la delincuencia, que la percepción es de franca preocupación, más cuando a pesar de que ya se ha señalado a detalle ese problema persistente en los municipios, no se ve que actúen en consecuencia los demás niveles de gobierno para prevenir o reconvenir.