Al citar al Global Forest Watch, una plataforma que monitorea los bosques con tecnología de punta, la titular de la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (Semahn), María del Rosario Bonifaz Alfonso, informó que Chiapas perdió (entre 2001 y 2018) un promedio de 574 mil hectáreas de terreno arbóreo, es decir, 32 mil hectáreas cada 12 meses y ello representó una reducción del 12% de la superficie forestal.
Entrevistada sobre el tema, mencionó que recuperar toda la zona que ha sido dañada -por múltiples causas- llevaría a las autoridades 38 años de trabajo e implicaría una suma de esfuerzos institucionales; la regeneración natural de los espacios también ayudaría.
Para disminuir estos problemas, dijo, es necesario que la población participe con el no uso del fuego, el combate a las plagas y enfermedades; deben evitar la tala de forma irracional y el sobrepastoreo.
“Es del alto interés del gobernador Rutilo Escandón recuperar la masa forestal del estado no sólo por la importancia que esto tiene para el cambio climático, también por lo que representa en la economía”, destacó la funcionaria.
Consecuencias
El cambio climático ha dejado efectos importantes en Chiapas y se relacionan con lluvias torrenciales en pequeños lapsos, sequías prolongadas, erosión de suelos, pérdidas de la biodiversidad, elevación de temperaturas, ocurrencia de incendios forestales y aumento en el número de plagas.
De acuerdo con la Semahn, existen dos maneras de recuperar la masa forestal: la primera está enfocada a las políticas públicas de las autoridades actuales en conjunto con las organizaciones civiles y otras instituciones; sin embargo, estas acciones no buscan resolver el problema de la tala ilegal o la deforestación, pues el objetivo está centrado en abonar a la sensibilización de cuidar el medio ambiente.
Durante el 2019 la Semahn plantó un millón 299 mil 183 árboles de diversas especies en el estado, en el que participaron 98 municipios para rehabilitar dos mil 79 hectáreas.
En coordinación con las dependencias municipales, estatales y federales, se han reforestado más de 15 mil hectáreas en los últimos años. La segunda estrategia (en la que trabaja la secretaría) se vincula con el fortalecimiento de los tres órdenes de gobierno para la producción de plantas en mayor cantidad, también la asistencia técnica para el impulso de plantaciones comerciales, así como el manejo forestal y la incorporación de superficies.
Las políticas públicas en el pasado, explicó Bonifaz Alfonso, se enfocaron a darle espacio a rubros como la agricultura y ganadería, sectores que influyeron en el cambio de uso de suelo y, por lo tanto, en la pérdida de áreas boscosas; las plagas, los incendios, las invasiones y la tala ilegal son otras acciones que generan un impacto negativo en la biodiversidad.
Daños
La deforestación provoca la fragmentación de la biodiversidad, aumento en el uso de los recursos naturales y el abuso de los ecosistemas; estas malas prácticas traen otros resultados como la erosión, inundaciones, deslaves, azolvamiento de presas, ríos o cuerpos de agua.












