Peregrinación de Tlacuatzin, tradición viva

Peregrinación de Tlacuatzin, tradición viva

En el marco de las celebraciones de la virgen de la Candelaria, en el municipio de Cintalapa prevalece una tradicional peregrinación en la localidad de Tlacuatzin. La colaboradora del Centro Chiapas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Jesús Irene López Cortés, detalla los pormenores de esta celebración.

“Desde temprana hora se comienzan a transportar las personas de diferentes puntos de Cintalapa, los grandes carros trasladan a una gran cantidad de gente, siendo los parques principales como punto de reunión. Desde las 8 de la mañana hasta las 11 del día se llevan a las personas al poblado de Tlacuatzin, parte del municipio de Cintalapa de Figueroa”, destaca.

Explica que “esta maravillosa tradición” se celebra cada 28 de enero en Tlacuatzin, en el que hace muchos años se reúnen los fieles católicos en una capilla donde se veneró a la virgen de la Candelaria, traída por los frailes españoles y considerada muy milagrosa.

Primeras ceremonias

López Cortés resaltó que anteriormente la misa se realizaba en la antigua capilla del poblado, la cual en algún tiempo fue el templo principal de la virgen de Candelaria.

Actualmente “ya no se celebra ahí la misa y la festividad, pero se realiza muy cerca, a las orillas del río”; ahí se dan cita más de un centenar de personas que “entre niños, jóvenes y personas adultas acompañan a la virgen de Candelaria, realizando el recorrido a pie por más de dos horas, desde Tlacuatzin hasta la parroquia principal de Cintalapa”.

Acota que “con alabanzas y música los pobladores que no asisten al recorrido la esperan ver pasar en las calles de la ciudad, adornado con papel picado, flores, globos y palmas”.

La colaboradora resalta que de acuerdo a los pobladores, anteriormente el primer templo de la virgen de la Candelaria se encontraba en el poblado de Tlacuatzin, y a causa de una epidemia se tuvo que mover a la cabecera de Cintalapa de Figueroa.

Asimismo, respecto a los relatos, la virgen desapareció y fue encontrada en el templo antiguo, por eso cada año se le lleva a ese poblado y se regresa en una peregrinación organizada.

“Hoy en día el primer templo en Tlacuatzin quedan prácticamente los cimientos, pero la tradición perdura por más de un siglo. Según los pobladores y organizadores, este año se cumple el 133 aniversario de la feria de Candelaria”, concluye.