La peregrinación del Niño Florero es una tradición centenaria donde un grupo de peregrinos recorre a pie kilómetros de Carranza a Teopisca para recolectar flores que servirán para el nacimiento del Niño Dios, una tradición que continúa ahora con las nuevas generaciones.
El Niño Dios es cargado en andas por espacio de nueve días por un numeroso grupo de hombres, quienes este jueves llegaron al municipio de Teopisca.
Vestidos con un manto de color blanco y con la imagen del Niño Jesús, los más de 200 peregrinos recorren largas distancias que inicia de la colonia Flores Magón, municipio de Carranza, a la comunidad de Flores Magón, de Teopisca, para venerar a la imagen “milagrosa”.
“¡Viva el Niño Dios!”, “Niño milagroso”, son algunas de las expresiones de los peregrinos de condición humilde que forman largas filas humanas por las carreteras, como una de las manifestaciones religiosas más auténticas de la región.
Edi Méndez Solano, uno de los organizadores, informó comentó que el amor al Niño surgió de sus antepasados, quienes recorrían a pie el tramo de Venustiano Carranza a Teopisca para recolectar flores en la localidad de Flores Magón, que sirve para la elaboración del nacimiento del Niño Dios.
“Los participantes en la peregrinación son en su mayoría jóvenes que dejan escuela, trabajo y su familia para participar en la tradicional peregrinación que cada año realizan”.
La imagen del Niño Florero es cargada a través de una caja de cristal por los peregrinos, quienes atribuyen propiedades milagrosas al Niño Dios.
Los participantes explicaron que son nueve días de recorrido, con el único fin de agradecer al Niño Dios los favores recibidos durante el año que termina.
Al llegar a Teopisca, el grupo de católicos se concentró en la puerta principal de la iglesia de San Agustín para descansar y posteriormente continuar con su recorrido, pero antes se proveen de alimentos y agua.
Al llegar a la colonia Flores Magón, el grupo acampa en la montaña para iniciar la recolección de flores y otras plantas que servirán de adorno al nacimiento del Niño Dios.
El grupo retorna el 22 de diciembre a la colonia Flores Magón, en Carranza, donde son esperados por los habitantes de la comunidad con música y comida para dar inicio las celebraciones del nacimiento del “salvador del mundo”.
Son nueve los días de caminata, en donde los participantes sortean una serie de obstáculos, como lluvia y sol, que con la fe y el amor son superados, dio a conocer el guía.
Finalmente, Méndez Solano precisó que la peregrinación del Niño Florero es una toda una tradición que sigue viva gracias a la fe de los habitantes de la colonia Flores Magón y que eso los llena de entusiasmo para seguir organizándola.












