El fenómeno de las caravanas migratorias no se ha detenido en la frontera y región Costa de Chiapas.
Este fin de semana varios cientos de migrantes alcanzaron la cabecera municipal de Tonalá, tras 10 días de una dura caminata que comenzó en Suchiate.
El sueño sigue
La mayoría de los integrantes de la caravana son venezolanos, pero también de otros países como son Haití, Guatemala y El Salvador. El único sueño que los unifica es alcanzar la frontera con Estados Unidos.
Los migrantes cuentan que huyen de sus países por la falta de oportunidades de los gobiernos en turno.
Venezuela, por ejemplo, cuentan, vive momentos de crisis ante el mal gobierno de Nicolás Maduro, quien apenas hace unos días intentó reelegirse para un tercer gobierno, lo que ha generado oleadas de protestas.
Entre los migrantes vienen muchos menores de edad, quienes padecen hambre y falta de ropa, sin embargo, algunos no abandonan a sus mascotas.
En Chiapas tienen prohibido avanzar en transporte público, por un lado de parte de las autoridades, pero también, cuentan, hay amenazas de grupos criminales.
Algunas migrantes consideran que cruzar zonas de selva no es tan peligroso como atravesar México, donde se cuentan historias de desaparecidos.
Si no son las corporaciones policiacas en sus diferentes niveles, también hay grupos de la delincuencia que los extorsionan. Por eso tratan de viajar juntos; de algo sirve.
El cansancio
A pesar de que llevamos pocos kilómetros avanzando ya nos sentimos agotados y es por ello, que hemos decidido pernoctar en cada uno de los municipios de Chiapas, comentaron algunos.
La mayoría buscan llegar a la Ciudad de México para intentar obtener documentos, pero nadie olvida que la meta final es la frontera con la Unión Americana.
La caminata en el norte de otros estados no es recomendable porque ahí es más dura la presencia de la delincuencia.
Los integrantes de la caravana en este municipio de Tonalá recibieron atención médica mientras estaban tomando un descanso.
“Agradecemos el gesto de las personas por apoyarnos con una moneda o con alimentos en la vía pública”, comentaron los migrantes.












