A pesar de que la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) ha recolectado alrededor del 50% de la basura acumulada en el río Grijalva por la torrencial lluvia del pasado 2 de septiembre, otros residuos continúan siendo arrastrados al afluente por las lluvias ocasionales lo que evidencia la falta de educación ambiental de la ciudadanía.
Brigadas
La Conanp continúa trabajando con 50 brigadistas y cuatro embarcaciones, durante ocho horas diarias por seis días a la semana, dentro del área conocida como “El Tapón”, sin embargo, aún falta mucho trabajo debido al arrastre constante de residuos sólidos ocasionadas por las precipitaciones.
Hasta la fecha se han retirado del afluente mil 721.5 toneladas de basura de las cuales el 74% representa madera, el 24% ripios (hojas y plantas) y el 2% objetos de plástico y tereftalato de polietileno (PET por sus siglas en inglés).
Es decir que la Conanp ha recolectado mil 280 toneladas de madera, 434.5 toneladas de material ripio y siete toneladas de PET, sin embargo, cada día diferentes cantidades de desechos continúan arribando a este punto del río grande.
El tirar los distintos residuos sobre las calles ocasiona que estos ingresen con las lluvias a las alcantarillas y drenajes que se añaden al río Sabinal y finalmente este los desemboca en el río Grijalva, por lo que el cúmulo de basura desde el 2 de septiembre pareciera no tener fin.
Municipios contaminantes
Cabe señalar que no solamente la basura de Tuxtla Gutiérrez termina sobre el río, sino también la de los municipios de San Fernando, Berriozábal, Chiapa de Corzo, Ixtapa, Villaflores y Villa Corzo, entre otros, por lo que los ayuntamientos de estas localidades deben tomar medidas al respecto.
Y es que parte de las mil 280 toneladas de madera son el resultado de las diferentes actividades agrícolas que se practican en los municipios que comparten la cuenca.












