Persiste el personalismo en las instituciones

Llamaron a no evaluar los proyectos culturales según costo beneficio, sino por el impacto que tienen a largo plazo. Cortesía
Llamaron a no evaluar los proyectos culturales según costo beneficio, sino por el impacto que tienen a largo plazo. Cortesía

De la misma forma en la que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) tiene la responsabilidad de crear hospitales y clínicas para acercar el derecho a la salud a la población, tanto la Secretaría de Cultura como el Consejo Estatal para las Culturas y las Artes de Chiapas (Coneculta) deben crear recintos para garantizar el derecho a la cultura, así lo expuso Solmarena Torres Aguilar en la charla “Políticas culturales con perspectiva de género”.

En el evento, realizado en La Enseñanza, Torres Aguilar subrayó el papel de los gestores culturales, una figura pocas veces reconocida, pero que, dijo, es fundamental para crear programaciones adecuadas. Una situación que la ponente ve a menudo es la relacionada a los eventos culturales infantiles, programados en días y horarios que no van acorde a la realidad.

Programación personalista 

Solmarena Torres expuso que en México no se ha podido erradicar el personalismo en la programación cultural. Es decir que, aunque en teoría las carteleras deberían alinearse a los planes de desarrollo estatales o nacionales, estas siguen atendieron a gustos personales de quienes manejan las instituciones culturales.

Sobre ese tema, en las rondas de participaciones, una artista señaló que la comunidad tiene que adecuar sus proyectos según los temas de “moda” que imponen las administraciones.

En ese contexto, Torres Aguilar hizo un llamado a evaluar las proyectos con una perspectiva distinta al mercantil. “Se observa cuánta gente llegó a las conversaciones o exposiciones y no se ve si realmente tuvo un impacto a largo plazo, solo el costo beneficio”, señaló. Este tipo de miradas, dijo, va descartando los proyectos y se pierde la continuidad.