Aunque transcurrieron las dos semanas que tenían los transportistas en el estado para que modificaran sus unidades, a fin de llevar hasta 13 pasajeros, no todos han cumplido con las disposiciones gubernamentales que buscaban reducir los contagios por Covid-19.
Ante ello, el presidente de la Alianza del Autotransporte en el estado de Chiapas, Mario Bustamante Grajales, dijo que está en manos de la Secretaría de Movilidad y Transporte el revisar que el sector cumpla con la colocación de material que proteja a los usuarios.
Entrevistado sobre el tema, explicó que es la misma autoridad la que tiene que ayudar a regular al sector; los empresarios, por su parte, tienen que ser sensibles a un asunto tan delicado como es la salud de la población, de lo contrario podrían ser acreedores a sanciones.
Aunque existen grupos de transportistas que sí han atendido el Plan de Retorno a la Nueva Normalidad en los taxis y colectivos, el porcentaje mayor no hizo las modificaciones; no cuentan con información relacionada al Covid-19, pero sí llevan más de 13 pasajeros, a pesar que la regla indica que si no usaban separadores no podían subir más de ocho usuarios.
Bustamante Grajales remarcó que, aunque la secretaría no debe hacer actos de represión, cuentan con las facultades para exhortar a los concesionarios a que acaten las disposiciones oficiales; de lo contrario, podría venir un rebrote de personas contagiadas por falta de responsabilidad social.
Reconoció que pagar multas por parte de los transportistas que no han obedecido no es lo más recomendable, tomando en cuenta todo el daño económico que están enfrentando los sectores productivos, sin embargo, aceptó que las instancias gubernamentales tienen que “meter en cintura” a quienes no cumplan.
Más allá de la inversión que haga el gremio, remarcó, es la seguridad de los usuarios, los conductores y todas aquellas personas que en algún momento utilizan el transporte público para moverse. De las afectaciones que vendrán en dos semanas, explicó, es que el regreso a clases será virtual y ello implica que los padres, madres de familia y alumnado no harán uso del servicio.
Lo único favorable que han notado, resaltó, es que los usuarios sí distinguen cuáles son las unidades que colocaron separadores; desafortunadamente, algunos transportistas se colgaron de la situación y ahora todo queda en manos de las instituciones para corregir el tema.
Finalmente, Bustamante Grajales remarcó que es fundamental que la autoridad vigile que vehículo que no tenga las separaciones para evitar más casos de Covid-19, se le debe suspender el servicio hasta que acate las disposiciones gubernamentales.












