En Chiapas, en las comunidades rurales, pero principalmente indígenas persiste la intolerancia religiosa.
Al respecto, Cesar Serrano Nucamendi, catedrático de la Universidad de Chiapas (UDECH), señaló que este tipo de fenómeno social sigue presente en los municipios indígenas, por lo que llamó a las autoridades a poner más atención para evitar un nuevo brote como el que se vivió en años pasados y que tuvieron consecuencias negativas.
Precisó, que si bien la entidad, tiene una alta tasa de protestantismo religioso, es también donde más casos de intolerancia se registran.
Por lo que consideró que es necesario aplicar la ley para que los casos de expulsiones e intolerancia queden como mero testimonio de las cosas que no deben de repetirse a futuro, al tiempo de hacer un llamado a la sociedad organizada para protestar y no permanecer apática y por el contrario tener una evidente participación en la toma de decisiones que atañen a la mejora de la comunidad.
Externó que si bien han habido avances en el ámbito urbano donde los feligreses de diferentes religiones conviven de manera armónica, esto aún no se ve reflejado en las comunidades rurales e indígenas principalmente de Chiapas y en su opinión es necesaria la sociabilización de estas leyes, a fin de generar la convivencia pacífica entre los pobladores con diferentes creencias religiosas.
Finalmente destacó que a 500 años de la promulgación de las leyes de Reforma por Martín Lutero, el fenómeno de la intolerancia religiosa y las expulsiones por este motivo siguen dándose en la entidad, por lo que no debe pasar desapercibido.












