Persiste robo de equipos

"Rafael Espinosa * CP. En Tuxtla Gutiérrez se roban entre 40 y 60 medidores de agua lo que genera una derrama económica de 36 mil pesos diarios para las arcas del Ayuntamiento capitalino en la reinstalación, mientras que el hampa obtiene nueve mil pesos por la venta de los equipos.

En un principio eran la zona centro y el primer cuadro de la ciudad las más atacadas, sin embargo, ""la plaga"" ha caminado hasta la periferia de la ciudad donde existe menos vigilancia policíaca.

Los vándalos reactivaron ayer su fuerza de trabajo delictivo en diferentes asentamientos de Tuxtla Gutiérrez, principalmente en el Fraccionamiento Atenas donde más de 10 domicilios amanecieron sin medidor de agua y otros quedaron con los aparatos ""colgados"".

La senora Gabriela Gómez Paniagua, habitante de la Avenida Pitágoras del Fraccionamiento Atenas, denunció el hurto de su medidor y el de otros vecinos que sufrieron el mismo dano.

Y es que las colonias Bienestar Social, Patria Nueva, Jardines del Pedregal, Colonial, Paso Limón, entre otras, también son afectadas por los delincuentes quienes se roban el tubo de cobre, el medidor de bronce y el hierro, para posteriormente obtener jugosas ganancias de su venta.

Los centros de recuperación de metales informaron que el cobre lo compran a 60 pesos el kilogramo, el bronce a 40, el aluminio a 10 y el fierro común a un peso; ""la adquisición de los dos primeros tipos se ha disparado"", dijeron.

Precisamente de bronce y cobre están compuestos los medidores de agua que son robados frecuentemente en las viviendas y son los más comprados también por los negocios de metales viejos.

Ante este fenómeno delictivo convertido en una ""plaga"" imparable y que además afecta enormemente las arcas del erario; las autoridades en materia de seguridad y el Servicio Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (SMAPA) han hecho nada al respecto.

Y es que finalmente son los tuxtlecos los que terminan solventando los recursos para la adquisición de los equipos nuevos.

Martha Alegría, habitante de Jardines del Pedregal, protestó que no es posible que hasta las protecciones de los medidores se roben.

""Casi todo un día se tiró el agua y lo que hice de inmediato fue enmendarlo con un pedazo de manguera, porque ya son varias veces que me quitan mi medidor"", dijo desesperada la ama de casa. El ""modus operandi"" de los delincuentes ha cambiado constantemente a diferencia de los operativos policíacos que continúan siendo los mismos. Anteriormente saqueaban los equipos de noche y madrugada, ahora lo hacen de día; también arrancan los tubos de cobre de las paredes de las casas que están en obra negra y viviendas abandonadas.

La Dirección de Seguridad Pública recomendó enrejar los medidores y ponerles protecciones metálicas, ya que los delincuentes eligen por el más fácil, el más desprotegido.

Además, senaló que continuarán con los patrullajes correspondientes en los diversos puntos de la ciudad con el objetivo de contrarrestar este mal que ha repuntado en últimas fechas.

Esto se ha vuelto un dolor de cabeza para la población que exige justicia, mayor vigilancia policíaca y el peso de la ley contra los bandidos de medidores de agua.

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