Ana Laura Mondragón * CP. Debido a la situación actual que vive el Consejo Estatal de Derechos Humanos (CEDH), se está generando una grave vulneración laboral en los derechos de varios servidores (as) públicos (as).
A la fecha se han realizado diversos cambios de adscripción infundados e inmotivados, como lo es el caso de Claudia Cruz Sibaja y María Tania Téllez Ángel, y en otros la baja definitiva como el caso de Oscar Takeshi López Moreno.
Hechos con los que se ha violentado el principio de irrenunciabilidad de derechos, que consiste en que los trabajadores están imposibilitados de privarse, voluntariamente, de los derechos y garantías que les otorga la legislación laboral, aunque sea por beneficio propio.
Pedro Raúl López Hernández, integrante de ese organismo, dijo que la CEDH está violentando los derechos humanos de los trabajadores. Permanece un clima de terror laboral en gran parte de los trabajadores, aún y cuando éstos estén cumpliendo con su trabajo.
Comentó que debido a este conflicto se está afectando directamente al Consejo y a la población, ya que la incertidumbre que viven los trabajadores se ve reflejada en las actividades propias que desarrollan, provocando ineficiencia en el servicio y desconfianza para acercarse al CEDH.
Explicó que en los casos en que se ordene el traslado de un trabajador de una población a otra, el CEDH debe justificar su actuar, lo que no está ocurriendo, ya que ni siquiera se analizan las o los prospectos, ni las razones, ni se explora la posibilidad de convocar del propio personal quién o quiénes pueden ir para allá de manera voluntaria, lo que le redituaría al CEDH mayores beneficios y menos problemas.
Indicó que este acoso laboral surge por la imposibilidad que se tiene de manejar el CEDH y en contra de quienes firmaron el documento de solicitud de medidas cautelares a favor de Diego Cadenas Gordillo, ante las amenazas del señor Florencio Madariaga Granados.
Finalmente, señaló que el mensaje que se envía es que el organismo no tiene interés en garantizar un servicio profesional a la ciudadanía, y la credibilidad social que se pretende se ve menguada.











