Persiste “venta” ilícita de tierras nacionales

Persiste “venta” ilícita de tierras nacionales

En lo que representa un acto comercial “sorprendente”, los precios de los terrenos en predios invadidos aumentan, dependiendo si es suelo federal o estatal, según detallan los diferentes testimonios de quienes han sido desalojados en menos de dos años sobre diferentes puntos de Tuxtla Gutiérrez, todos cubiertos por Cuarto Poder.

Los precios van desde 300 pesos por integrante de la familia (invasora), hasta los 10 mil pesos por terreno, el primero en una zona desalojada en la colonia Loma Bonita de régimen estatal; el último dentro de las zonas invadidas en la franja del Cañón del Sumidero, de orden federal.

Incluso en los predios de régimen particular los precios también varían, como fue el caso de las familias desalojadas en Bosques del Sur, de esta ciudad capital, donde 400 personas pagaban primeramente cinco, 10, luego 20 y finalmente 50 pesos pesos por cada junta convocada por el “líder”.

Estas juntas se realizaban una o dos veces por semana, donde familias duraron cuatro meses pagando dichas cuotas. El fin de estos pagos era supuestamente para gestionar la legalización de los terrenos, los cuales terminaron desalojados el 15 de abril del 2016.

“Cada vez que desalojamos un predio hay albergues para recibir a las personas, pero generalmente no asisten porque muchos de ellos aprovechan la oportunidad; hemos visto que generalmente tienen casas en colonias aledañas a las invasiones”, dijo Andrés Gómez Vázquez, director de Gobierno del Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez.

Mientras que en las invasiones del Cañón del Sumidero las cuotas son otras; ahí se paga por concepto de agua, luz y vigilancia, ésta última es una especie de disfraz para un pago de renta. Algunas personas han señalado que el pago de vigilancia se cobra semana y es de aproximadamente 90 pesos.

Cada familia está obligada a vigilar por la noches la colonia, quien no pueda o no desee hacerlo paga por ello; el servicio de agua es comprado mediante pipas y la luz es pagada al encargado de ésta, la cual es obtenida mediante “diablitos”.

Estas tarifas llegan a poco más de mil pesos mensuales por hogar, como si se tratara del arrendamiento de un inmueble formal en colonias como Real del Bosque o Casas Geo, donde se pueden encontrar rentas desde 900 pesos mensuales.

Sin embargo, las familias continúan tolerando las altas tarifas porque les han asegurado la legalización de su terreno.

A todas los invitados a habitar estos predios primeramente se les exige el pago de la “compra” del terreno, cantidades que oscilan entre los 10 mil pesos; quienes no cumplan con los pagos atrás mencionados son despojados del inmueble.