'Perversarios' y predadores

"Francisco Valdés Ugalde * SUN

En las últimas semanas se han hecho públicas noticias poco halagüenas para el país. Resulta que nuestros ""hombres de negocios"" (y, supongo, mujeres) no dan muestra alguna de patriotismo. Vaya, ni siquiera de decencia. Todo lo contrario.

El Rey de la Mezclilla fue sorprendido en turbios comercios con el gobernador de Puebla, quien apareció presuntamente implicado en el secuestro, encarcelación y maltrato de la periodista Lydia Cacho. El gobernador enfrenta un cerrado bloque social y político en su contra, tanto a nivel local como nacional.

De ser comprobadas las implicaciones de las grabaciones que se dieron a conocer, el Ejecutivo poblano habría estado protegiendo a ""empresarios"" cómplices de atentar contra las garantías individuales de la periodista que puso en evidencia una red de pederastia y otras linduras en la que habrían participado los implicados. La tragedia ocurrida en la mina Pasta de Conchos, en Coahuila, puso al descubierto las condiciones laborales de miles de trabajadores de la industria minera y la persistencia del control sindical de más anacrónico cuno. Es revelador cómo dicha industria ha sido incapaz de colocarse a la vanguardia en el ramo, y si no fuese tan dramática la conducta de la empresa a cargo de la explotación, sería simplemente risible el manejo que dio a la información acerca de la posibilidad de encontrar con vida a los trabajadores atrapados después de la explosión inicial.

Otro caso ejemplar de la prepotencia de nuestros ""empresarios"" lo ha exhibido El Universal al revelar las grabaciones que evidencian la forma en que se organiza el cabildeo de una empresa oligopólica para incidir en las decisiones legislativas del Senado. Éste ha sido uno de los temas más candentes en la opinión pública en los últimos tiempos. Lo que está en juego es aduenarse del espacio de transmisión de senales digitales. Este mercado es altamente lucrativo. Como resultado de la revolución tecnológica de las telecomunicaciones, en adelante será posible que las senales de voz, imagen y datos de toda especie puedan ser transmitidas por los más diversos medios. Esto implica un cambio drástico en la organización de las empresas telefónicas, radiofónicas y televisivas, que en lo sucesivo podrían ofrecer servicios que bajo tecnologías anteriores eran excluyentes entre sí.

Los tres casos mencionados están aparentemente desconectados entre sí. zCómo sería posible establecer un vínculo entre la persecución de una periodista en Puebla, la trágica explosión de una mina en Coahuila y las presiones organizadas para obtener del Senado una legislación favorable a las empresas que controlan las telecomunicaciones?

Cierto es que la diferencia entre los tres casos es que ocurrieron en distinto tiempo y lugar y que no existe causalidad directa entre cada uno de ellos. Pero si se echa una segunda mirada sobre los tres, descubrimos algo significativo: en los tres casos hay o se pretende una relación privilegiada y fuera de toda proporción de los empresarios con el poder político.

El caso poblano es obvio: un empresario en apuros acude a su ""amigo"", el gobernador, para buscar que lo apoye mediante presiones ilegales a jueces y otras autoridades, mientras orquesta el secuestro y encarcelamiento de la periodista que lo denuncia. Además, planea un atentado contra ella dentro del propio penal en que fue encerrada.

En el caso de la mina Pasta de Conchos, zcómo es posible que la empresa haya pospuesto deliberadamente la información acerca de la magnitud de la explosión y de la casi nula probabilidad de encontrar a alguien con vida? zPor qué se trabaja en las minas en pésimas condiciones de seguridad? zPor qué es posible que un individuo haya ""heredado"", literalmente, de su padre el control de un sindicato? No son estos tres hechos reveladores de una relación entre empresas y autoridades que, aun sin presunción de corrupción, brilla por la negligencia con que ambas se ocupan de estos tres ""pequenos"" problemas.

Finalmente, en el caso del cabildeo que hace la empresa más fuerte de televisión para doblegar al Senado y a quienes se han opuesto, con muy buenas razones, al proyecto de dictamen de la iniciativa de ley, se observa la inclinación de un poder público no en favor de los intereses nacionales y una industria competitiva, sino de un punado de empresas que controlan el espacio de las ondas de transmisión de datos.

En cada caso, la evidencia apunta al estrecho contacto entre ""empresarios"" y poder político. Contacto que, a la vez, está asociado a la posible comisión de delitos, lo que haría de tal ""contacto"" una forma de complicidad para llevar a cabo actos ilegales. Los tres casos revelan una relación espuria entre poder económico y político. En algunos de ellos esta relación raya en asociación delincuencial, en otros en el despliegue de un poder desmesurado frente a las instituciones formales del Estado. zDe qué sirve elegir gobernantes en una democracia representativa si los representantes electos sucumben ante los poderes fácticos y se convierten en sus títeres? zNo será que en lugar de llamar a los empresarios con ese nombre debiéramos acunar el neologismo ""perversarios"" para referirnos a su naturaleza depredadora que sigue impresa en el funcionamiento de las estructuras reales del gobierno?



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Investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM

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