Tiburón, mojarra y atún son de las principales especies pesqueras que produce el estado en sus más de 226 kilómetros de litorales, ante un crecimiento exponencial. La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) destacó la importancia de respaldar la sustentabilidad en las pesquerías.
La pesca es una actividad económica importante a nivel mundial y fuente de ingreso para millones de personas. En Chiapas, de acuerdo al último censo de Pesca y Acuicultura del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), más de 13 mil personas están ocupadas en el ramo, representando el 7.7 % de las 213 mil de quienes se dedican a esta actividad a nivel nacional.
De larga escala o industriales y de pequeña escala o artesanales, son las formas en las que se divide esta actividad, explicó el biólogo marino, Edgar Torres Irineo, argumentando que si bien la gente ocupada en pesqueras artesanales es mayor, también es la más vulnerable, con altos grados de marginación y pobreza; “ahí radica la importancia de hacerla sustentable”.
Sostuvo que la pesca artesanal juega un rol importante en la seguridad alimentaria de las zonas costeras, con un mayor potencial para la sustentabilidad, pues del 90 al 95 % se usa para consumo humano y regional.
Sin embargo, Torres Irineo argumentó que hay retos por afrontar, pues estas pesqueras se encuentran con investigaciones limitadas y poca capacitación, lo que lleva a la sobrepesca y degradación de los ecosistemas; también con estructuras de gobernanza e interacciones débiles bajo un espacio costero competitivo contra empresas industriales.
Dijo que virar hacia una perspectiva sustentable en zonas en desarrollo tiene un rol potencial para el bienestar de las poblaciones costeras y un aporte para detener el deterioro de los recursos, ya que actualmente se encuentra sustentado en un marco regulatorio bajo la Ley General de Pesca y Acuacultura Sustentable, que establece las bases para la ordenación, conservación, protección y aprovechamiento de los recursos pesqueros.












