Pescadores de tiburón y escama de Puerto Madero viven una grave crisis en la actividad; baja captura, elevados costos de operatividad, el costo de la gasolina y refacciones han condicionado que la flota pesquera se haya reducido en un 50 por ciento en los últimos años, en que muchos de los permisionarios han tenido que vender sus embarcaciones porque ya no es redituable.
El representante del sector pesquero de escama y tiburón de Puerto Madero, César Castillo Acosta, afirmó que lamentablemente la flota pesquera pasó de 600 embarcaciones a 350, crisis que se agudizó tras el paso de la pandemia y en el último año se ha sufrido gravemente.
Reconoció que ante la dificultad algunos permisionarios han tenido que vender sus embarcaciones porque ya no es redituable la actividad, ante la baja captura y los elevados costos de operatividad tras el incremento del precio de la gasolina y de refacciones.
Antecedentes
Señaló que hace unas décadas existían más de 22 agrupaciones de pescadores permisionarios y actualmente solo operan tres cooperativas, cuyas embarcaciones tienen que migrar de la frontera sur a aguas más lejanas del norte por las pocas utilidades, lo que aumenta los riesgos a los hombres del mar.
Indicó que hace un par de años una lancha salía al mar con una inversión tan solo en combustibles de siete mil pesos y actualmente ronda los 12 mil, sin contar carnadas, pago y suministros de los pescadores, por lo que un aumento más a los combustibles vendría a poner punto final a la flota que aún persiste en las costas de Chiapas.
Señaló que otro factor que pone en jaque al sector pesquero es el incremento de precios de motores de lanchas y demás refacciones que son cotizados con la moneda americana, lo que hace que la población de pescadores en Puerto Madero se reduzca de forma dramática, al grado de poder desaparecer si no se encuentra la manera de revertir los factores que afectan la productividad.
“El incremento de los costos de operación, los malos tiempos y la poca pesca hunden cada vez más a la flota pesquera en la costa de Chiapas, razón por la cual muchos compañeros han optado por vender sus lanchas, porque ya nos es redituable invertir más recursos y arriesgar la vida de los muchachos si al final la producción es mala”, sostuvo.
Mencionó que anteriormente los permisionarios recibían apoyos de combustible, sin embargo, con el gobierno de la cuarta transformación los programas desaparecieron, lo que provocó una mayor crisis en el sector pesquero.












