Tras las baja producción de pescado y mariscos en las diversas pesquerías del municipio de Tonalá, y ante la necesidad de llevar dinero a sus casas, una gran cantidad se pescadores decidieron buscar otros empleos; algunos están de taxistas, otros de taqueros e incluso de peones de albañiles.
Los pescadores, representados por Sebastián Flores Palacios de la pesquería de Paredón, afirmaron que la producción pesquera ha estado tan baja que ya no lograban sacar el kilo de pescado y ni les alcanzaba para lo más prioritario: el sustento de sus familias. Por ello, muchos pescadores ya abandonaron estas actividades.
Señalaron que la misma situación la están viviendo sus compañeros de otras pesquerías como Cabeza de Toro, Pueblo Nuevo, La Barra, Ponte Duro y Manguito; muchos de ellos tienen los planes de emigrar a Canadá o los Estados Unidos, con el propósito de tener una mejor condición de vida.
Comentaron que la escasez de pescado, camarón y jaibas se debe a que los mismos pescadores se encargaron de imposibilitar la reproducción de estas especies, esto al arrojar al agua alimento de pollo, pues con ello las matan y ya no hay posibilidad de que estas se reproduzcan, siendo dicha situación la que mayormente los está afectando.












