Pese a que en algunas partes de Chiapas se han registrado incendios forestales, hasta ahora la región Metropolitana se ha mantenido con buena calidad del aire y eso es de gran beneficio para la población, puntualizó Pedro Sánchez Montero, encargado de la Subsecretaría de Medio Ambiente y Cambio Climático.
Comentó que todos los días están vigilando el tema y en lo que va del año no se han generado variaciones significativas en la calidad del aire; desde el 2022 se amplió el espectro para vigilar otras partículas.
En esta temporada, dijo que solo han observado dos días con calidad aceptable, y eso significa que no se han pasado los límites que marca la normatividad.
“Estamos revisando constantemente la gráfica para saber si en el transcurso del día no se mueve, y afortunadamente no se mueve. Cada vez los límites son más restrictivos”, destacó.
Monitoreo en marzo-abril
Sánchez Montero añadió que la vigilancia más importante vendrá a finales del mes de marzo y todo abril, debido a que son las semanas en que más se disparan las partículas contaminantes en el aire.
El subsecretario refirió que tomando en cuenta los límites permisibles, el aire de la zona Metropolitana se mantiene limpio y no se ha presentado ningún evento que llame la atención.
En la revisión histórica que han hecho desde el 2003 a la fecha, encontraron que la época en que se presentan más incendios forestales coincide con los días de mala calidad del aire.
En el momento en que ocurre esa situación se pueden generar impactos a la salud en niveles moderados o altos con las enfermedades respiratorias. En contraparte, para el medio ambiente las consecuencias se relacionan con daño a la biodiversidad, debido a que el fuego mal usado arrasa con hábitats enteros y hasta la vida de varios ejemplares.
Finalmente, Sánchez Montero comentó que desde la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (Semahn) se están buscando los recursos para poner en marcha un proyecto de vigilancia del aire para algunas zonas como la parte petrolera, Comitán y la región frailescana. La idea es comprar los materiales con unos tres millones de pesos.












