Perros y gatos, hasta la presencia del pez diablo, representan una grave amenaza para la supervivencia de diversas especies nativas que habitan en el Cañón del Sumidero, siendo la presencia del pez “foráneo” el principal foco rojo, pues afecta a la zona natural pero también a la economía local.
Especies como los venados, pecarís, así como algunos felinos salvajes, están siendo desplazadas por los perros y gatos que están llegando desde las comunidades cercanas al Cañón, que además de competir por el alimento y el espacio, son grandes portadores de enfermedades que ponen en situación de vulnerabilidad a decenas de mamíferos que habitan en el Parque Nacional.
José Juan Flores, académico del Instituto de Biología de la UNAM, señaló que uno de los depredadores al que se le ha dado mayor atención debido al impacto negativo que tiene sobre las especies nativas en las aguas del Cañón del Sumidero, es el pez diablo.
“Es una especie muy destructiva no chiapaneca y que ahora está presente en las aguas del Cañón, donde está desplazando a especies acuáticas nativas, competiendo por alimento, por lo que tiene que ser atendida”, indicó el académico e investigador de la UNAM.
Desde el 2011 se tiene registro de la presencia del pez diablo en las aguas del Grijalva y desde entonces su población ha crecido de manera preocupante en el Cañón del Sumidero.
Una hembra de esta especie puede desovar de entre mil a dos mil huevas bimestralmente. Su tasa de reproducción es una de las más altas, además no cuenta con depredadores naturales que compitan por espacio y comida.
Ante ello, expertos de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), del Colegio de la Frontera Sur, así como de otras instituciones del sector académico en Chiapas, se reunieron en la capital del estado para analizar la problemática que representa las especies exóticas invasoras como una amenaza real para la biodiversidad en zonas como el Parque Nacional Cañón del Sumidero.
Las estrategias que se busca aplicar en el Cañón del Sumidero cuentan con el respaldo del Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF), implementado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), para la prevención, control y manejo de Especies Exóticas Invasoras(EEI) en ecosistemas vulnerables.











