La Procuraduría General de Justicia del estado inició una investigación en contra de elementos de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM) que detuvieron y golpearon a un menor de edad, al que también obligaron a limpiar los baños, es decir a “hacer talacha”, para dejarlo en libertad.
Se trata del estudiante de secundaria de nombre Giovanni, quien acompañado de su señora madre, Lorena de los Ángeles, acudieron a la Unidad Integral de Investigación y Justicia Restaurativa para interponer la denuncia y solicitar una valoración médica, aparte de solicitar la intervención de las comisiones Nacional y Estatal de Derechos Humanos.
Y es que el viernes 24 de julio, el menor de 16 años caminaba a las 10 de la noche rumbo a su domicilio, después de visitar a su abuela, pero a la altura de la cancha de la Colonia San José El Edén, fue interceptado por cuatro elementos de una patrulla de la Policía Municipal que lo detuvieron en forma violenta y lo acusaron de robo, delito por el cual en ningún momento lo consignaron.
El joven comentó que pidió una explicación a los uniformados, pero en respuesta recibió una serie de golpes. Lo tiraron al suelo, le provocaron lesiones en la cara, nariz, boca, oído y otras partes del cuerpo al ser arrastrado, esposándolo y llevándolo a las instalaciones de la corporación, en donde lo mantuvieron encerrado sin permitirle hacer siquiera una llamada a su familia.
En el interior de las celdas fue amenazado y a pesar de que iba golpeado y sangrando, no recibió atención de los mandos. Mientras que el sábado fue obligado a realizar “la talacha” para quedar en libertad, sin cargo alguno, ya que no había cometido ningún delito.
Al llegar a su casa, en donde ya lo buscaba su familia, contó lo sucedido y determinaron presentar la denuncia formal para que se investigue a los policías que violentaron de sus derechos, y además que lo amenazaron, por lo que vive con temor de que algo le pueda ocurrir.
Su madre explica que acudió a las instalaciones de la Policía Municipal para preguntar el motivo por el cual fue agredido su menor hijo, pero ahí ni le permitieron el acceso y menos hablar con el titular de la corporación.
Por ello, aparte de presentar la denuncia formal contra los elementos, que de acuerdo con el joven los puede identificar plenamente, acudieron a la CNDH y CEDH para interponer las quejas, además de enviar una carta al gobernador Manuel Velasco Coello, para pedir que se haga justicia y el caso no quede impune.












