La diputada Luz María Palacios Farrera, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), comentó que desde hace tiempo la violencia cibernética se ha agudizado en Chiapas, ya que existen personas que incluso cobijadas en supuestos medios de comunicación o desde perfiles falsos, hacen uso de ella para denostar la vida privada y condición de mujer de algunas funcionarias públicas.
Resaltó que no se enfocan en hacer una crítica objetiva a su ejercicio como funcionarias, pues las atacan por ser mujeres, por su vestimenta, por sus gustos; se burlan de un defecto físico, atacan hasta a sus familias, sus hijos, desvirtuando el verdadero trabajo de los periodistas.
Dijo que ella como diputada y su hermana como síndica municipal de Cintalapa han sido víctimas de esa misma violencia a través de muchas campañas de acoso y ataques continuos orquestados por el mismo Ayuntamiento de aquel municipio y realizado por algunos medios a los que el propio presidente les paga.
“¿Hasta cuándo este tipo de acciones van a seguir en la impunidad? ¿Qué se requiere para que las autoridades competentes tomen cartas en el asunto?”, manifestó la legisladora.
Mencionó que las diputadas Nairobi Ojeda, Olvita Palomeque, Aida Jimenez, Janet Ovando y otras, también han sido víctimas de violencia cibernética; manifestando su solidaridad y llamándolas a unirse para exigir el respeto a sus derechos como mujeres.
Basta de permitir que desde cualquier lugar, bajo el escudo mal aplicado de la libertad de expresión, se ataque a las funcionarias de cualquier puesto por su condición de mujeres, al grado de ridiculizarlas y exponerlas con total impunidad.
La violencia cibernética contra niñas, mujeres, adolescentes y funcionarias públicas debe parar. La legislatura actual también debe tomar cartas en el asunto, por lo que reiteró el llamado a sus homólogos y a las autoridades a que actúen en lo inmediato sobre este tema.












