El maestro Santos Antonio Tobar Serrano, fundador de la Universidad Mesoamericana (UMA), propuso a las autoridades municipales que se organice un acto de reconocimiento y despedida a Felipe Arizmendi Esquivel, obispo de la diócesis de San Cristóbal de Las Casas, hasta el pasado 3 de noviembre.
“Él ha hecho su valioso trabajo no esperando estos reconocimientos, pero sin duda le llenarán su alma de satisfacción al ver que su palabra se hizo vida en la mente, el corazón y en los sentimientos nobles de sus feligreses”, dijo.
Agregó: “Queremos que con este acto solemne todo México se entere de que México no es sólo violencia y corrupción, que México no es sólo el problema de tráfico de la drogadicción y de políticos que equivocan su misión. Queremos que México todo, descubra el rostro bello y amable de esta gran Nación en sus hombres más grandes por el servicio con generosidad y grandeza”.
Tobar Serrano manifestó que “el anuncio del próximo retiro de nuestro obispo Don Felipe Arizmendi Esquivel, ha dejado en nosotros un sentimiento de gratitud pero también de tristeza. Se trata de la despedida de un distinguido y abnegado servidor de esta ciudad, de un líder espiritual excepcional que ha conquistado la estimación, el respeto, la admiración y el cariño de esta ciudad”.
Abundó: “Hemos admirado en él sus cualidades humanas y sacerdotales manifestadas en su alta capacidad intelectual, en la altura de su calidad moral y en la altura de su espiritualidad, de una fe vivida que trascienda al servicio noble y generoso a los hombres”.
Expresó que también “hemos admirado en él su interés no sólo en la conducción espiritual de su diócesis, sino su preocupación por los problemas sociales de Chiapas participando para hacer los señalamientos oportunos y con la valentía que le da la autoridad moral que tiene”.
Afirmó que “hemos admirado su sabiduría y prudencia manifestada en la sensatez, en sus opiniones y acciones manteniendo siempre los sabios equilibrios necesarios. Ha señalado con valentía la deficiencia que observa a veces en las autoridades, en el cumplimiento de sus obligaciones”.
Subrayó que “reconocemos en él al digno sucesor del gran obispo de esta diócesis, defensor de estos pueblos indígenas de América, Fray Bartolomé de Las Casas, defendiendo a las personas humildes y menos favorecidas de las comunidades”.











