Fabio Martínez Castilla, arzobispo de la capital chiapaneca, dio a conocer la necesidad de tratar el tema de la migración de la forma más sensible, ya que dijo, se trata de personas que dejan todo para buscar mejorar su calidad de vida.
Comentó que también se necesita una mayor seguridad para los migrantes y para quienes se dedican a asistirlos durante su paso por la Frontera Sur.
“Yo pido que todos los que son responsables de dar seguridad a los migrantes, no sólo a los migrantes, sino también a la sociedad por donde pasan los migrantes, que seamos más concretos, y que no sólo sea seguridad por un día, sino que sea un proyecto de seguridad”, señaló.
Resaltó que no hay que ver al migrante como un enemigo, o como una carga, sino hay que verlo con toda su dignidad que se merece, ya que es alguien que está buscando nuevas oportunidades, y todos tienen que tratarlos con dignidad.
“Que se tome en cuenta a todos los que trabajen a favor de los migrantes en el Sureste y también que se unan esfuerzos no sólo para buscar la seguridad de la protección de los migrantes, sino para ir buscando apoyos para un camino digno de los migrantes en todo su peregrinar”, dijo.
Martínez Castilla sostuvo que esas personas “son hermanos que necesitan especial atención” y Chiapas se ha convertido en el epicentro migratorio, lo cual es un reto para toda la sociedad.
Señaló que el migrante tiene el deber de integrarse en el país que lo acoge, respetando sus leyes y la identidad nacional.
Aseguró que la iglesia católica se compromete acompañar a los migrantes en su peregrinar, y también unir esfuerzo con las instituciones, el gobierno y la sociedad.











