Luego del anuncio que hiciera la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación en Chiapas sobre un posible paro indefinido de labores, el Obispo de la Arquidiócesis Tuxtla, Fabio Martínez Castilla pidió al magisterio no afectar a los menores por intereses personales.
“La postura del magisterio es algo radical, por eso el llamado que hacemos es que se privilegie el diálogo entre todas las partes, para que se centren en la educación, lo más importante es la formación de los alumnos”, expuso.
Cabe recordar que desde hace dos semanas, la CNTE realiza un proceso de consulta con las bases de todas las regiones del estado para determinar si se van al paro indefinido, la cual concluiría este lunes pasado pero por razones desconocidas se prolongó.
Respecto a este punto los líderes magisteriales han dado a conocer su postura que no darán marcha atrás hasta que se abrogue de manera definitiva la Reforma Educativa, así como la destitución de la secretaria de educación del estado.
Ante ello, el prelado expresó que los diferentes sectores deben sumar esfuerzos en lo que respecta el tema educativo “los maestros, gobierno, sociedad, deben colaborar para que las clases no se suspendan”.
Será la ruta del diálogo la que solucione cualquier situación, “es de reconocerse que el gobierno actual esté asumiendo su papel, para muestra es que saldará la deuda dejada por el gobierno anterior, eso debe de motivar a los maestros”.
Los pagos comenzarán con 300 millones de pesos a los docentes de los diferentes niveles, sin embargo, la deuda es por más de mil millones.
En este sentido destacó que, “Sacar ese dinero del recurso para el pago a los maestros no es algo fácil, es un avance, lo importante es que los líderes sepan responder trabajando, dando clases, porque la mejor manera de exigir mis derechos, es cumplir con mis obligaciones”.
Insistió en que el deber de los maestros está en las aulas, la mejor manera de cumplir es educar a las nuevas generaciones.
El obispo también invitó al gobierno del estado para que el proceso de diálogo sea serio, que no sea un engaño, donde sean testigos los mismos padres y madres de familia que en muchas ocasiones respaldan los movimientos sociales, para saber qué lograron en favor de la educación del estado.











